Un operativo policial desplegado en la capital regional de Aysén ha culminado con la detención de dos sujetos y la incautación de material ilícito, en un procedimiento que tuvo lugar en la población Marchant de la ciudad de Coyhaique. El resultado de la intervención dejó como saldo la recuperación de un arma de fuego y una cantidad considerable de estupefacientes, específicamente clorhidrato de cocaína.
Los hechos que dieron origen a este procedimiento se registraron el pasado 30 de octubre de 2026. En dicha fecha, personal de Carabineros, en el marco de sus labores de vigilancia y prevención, procedió a realizar un control de identidad preventivo a dos personas que se desplazaban por el sector de la población Marchant. Los individuos se movilizaban a bordo de un automóvil marca Mazda, de color blanco, lo que motivó la fiscalización por parte de los funcionarios policiales.
Durante la revisión exhaustiva del interior del vehículo, los efectivos de Carabineros lograron hallar evidencia material que vincula a los ocupantes con actividades delictivas. En el habitáculo del automóvil fue encontrada una pistola marca Bersa, de calibre .22. Junto al arma, los uniformados localizaron una sustancia blanquecina que, tras las primeras revisiones, fue cuantificada en aproximadamente 82 gramos de clorhidrato de cocaína.
Además del arma y la droga, los funcionarios policiales detectaron que ambos ocupantes del vehículo portaban dinero en efectivo. Según el informe entregado por las autoridades, la combinación de estos elementos —la presencia de un arma de fuego, la cantidad de droga incautada y el dinero en efectivo— constituyó indicios suficientes para presumir la comisión del delito de microtráfico de drogas, procediendo así a la detención inmediata de ambos sujetos.
Tras el arresto, los detenidos fueron puestos a disposición de la justicia. El proceso legal avanzó hacia la etapa de formalización, la cual se llevó a cabo el sábado 31 de octubre, luego de que se decretara una ampliación de la detención para permitir que la fiscalía reuniera los antecedentes necesarios para la audiencia.
La información sobre el caso fue difundida por el fiscal Luis Contreras Alfaro, a través de los canales oficiales de comunicación, específicamente mediante la cuenta de Facebook del Ministerio Público. Durante la audiencia de formalización, la Fiscalía presentó los argumentos y las pruebas recolectadas durante el procedimiento policial para solicitar las medidas cautelares correspondientes para cada uno de los imputados.
El Juzgado de Garantía, atendiendo a la solicitud de la Fiscalía, determinó medidas diferenciadas para los dos detenidos basándose en sus antecedentes penales. En el caso del imputado de 20 años, el tribunal decretó la medida de prisión preventiva. Esta decisión se fundamentó en el hecho de que el joven ya registraba condenas anteriores por delitos de la misma especie, lo que representa un riesgo procesal y una reincidencia en actividades ligadas al tráfico de sustancias.
Por otro lado, el segundo detenido, un joven de 22 años, enfrentó una situación jurídica distinta. Debido a que este sujeto no contaba con antecedentes penales previos, el juzgado determinó que la medida de prisión preventiva no era necesaria en su caso particular. En su lugar, se decretó que el joven deberá cumplir una medida cautelar de arresto domiciliario total mientras dure el proceso judicial.
Finalmente, el tribunal estableció un plazo de 90 días para que la fiscalía y las policías desarrollen las diligencias correspondientes. Este periodo de investigación tendrá como objetivo esclarecer todas las circunstancias que rodearon los hechos, profundizar en la procedencia de la droga y el arma, y determinar la magnitud de la red de microtráfico que podría estar operando en la zona.






