El panorama político interno del Club Atlético Peñarol ha experimentado un movimiento de gran impacto con vistas a los comicios previstos para el próximo sábado 12 de diciembre. En un anuncio que redefine el equilibrio de fuerzas dentro de la institución, la fórmula electoral integrada por Juan Pedro Damiani y Alejandro Ruibal ha confirmado oficialmente la incorporación de Jorge Barrera a las filas de la Lista 10.
La llegada del expresidente aurinegro al proyecto de Damiani y Ruibal no representa una simple suma de nombres, sino una decisión estratégica orientada a fortalecer la estructura dirigencial de cara a la contienda electoral. Jorge Barrera, quien ya conoce los pasillos y las complejidades de la máxima responsabilidad institucional, asumirá un rol fundamental dentro de la propuesta de la Lista 10. Su función estará centrada específicamente en la representación exterior y la gestión de las relaciones institucionales del club, una tarea que requiere de un perfil técnico y diplomático avanzado.
Uno de los puntos más destacados de este movimiento es la decisión personal de Jorge Barrera. Según se ha informado, diversas encuestas y sondeos realizados previamente en el entorno social del club lo posicionaban como uno de los candidatos favoritos para liderar una candidatura propia al cargo de presidente. A pesar de contar con ese respaldo potencial de la masa social, Barrera optó por no encabezar su propio proyecto electoral. En su lugar, decidió volcar todo su apoyo y experiencia al proyecto liderado por Juan Pedro Damiani. Esta decisión se fundamenta en la estrecha relación personal y dirigencial que ambos mantienen desde hace larga data, lo que asegura una cohesión interna en el mando de la Lista 10.
La designación de Barrera como el encargado de las relaciones internacionales no es casual. El dirigente posee un perfil diplomático que fue clave durante su gestión como presidente de Peñarol entre los años 2017 y 2020. Debido a esta trayectoria, Barrera volverá a desempeñar el rol de "canciller" de la institución, una figura dedicada a tejer vínculos y recuperar la influencia del club en los organismos reguladores del fútbol.
Desde la conducción de la Lista 10 han sido enfáticos al explicar la necesidad de contar con Barrera en este puesto específico. A través de un comunicado oficial, la agrupación subrayó que existe una necesidad imperiosa de reposicionar a la entidad carbonera en los principales foros continentales. La dirigencia de la Lista 10 sostiene que Peñarol debe recuperar su lugar perdido en la Conmebol y, en términos generales, en el fútbol internacional.
En el mismo comunicado, la agrupación fue crítica con la gestión actual, señalando que "los caprichos, los gritos y las peleas nos dejaron afuera y el club paga las consecuencias". Bajo esta premisa, la fórmula de Damiani y Ruibal considera que Jorge Barrera es la persona idónea para revertir esta situación, basándose en la experiencia acumulada en sus mandatos anteriores y su capacidad de interlocución en el ámbito internacional.
Con la incorporación de Barrera, el bloque opositor consolida un peso político y administrativo significativo. La alianza entre Damiani, Ruibal y Barrera busca presentar un frente sólido y experimentado que tenga la capacidad de desbancar al oficialismo en las urnas el próximo 12 de diciembre. La estrategia de la Lista 10 parece clara: combinar la visión de Damiani y Ruibal con la capacidad diplomática y el respaldo social que representa Barrera, con el objetivo final de devolver al club su prestigio y operatividad en los escenarios internacionales.
Este movimiento cierra una etapa de incertidumbre sobre el camino que tomaría Barrera en este proceso electoral, confirmando que su prioridad será el éxito del proyecto de la Lista 10 y la recuperación institucional de Peñarol en el ámbito de la Conmebol.





