En el marco de la rueda de prensa previa al encuentro que el Real Madrid disputará este domingo frente al Racing de Santander, el entrenador portugués José Mourinho ha hecho uso de la palabra para abordar diversos temas candentes que rodean a su equipo y a sus jugadores. Entre los puntos más destacados de su intervención, el técnico se centró en la reciente polémica que envuelve a Kylian Mbappé y en las repercusiones de la entrega del Balón de Oro, donde Harry Kane se alzó con el galardón por encima del delantero francés.
Uno de los temas más complejos tratados fue la controversia generada por un 'meme' en el que se comparaba a Kylian Mbappé con un "dictador chino". Ante las preguntas de los medios, Mourinho fue tajante respecto a los riesgos de la comunicación en la era actual. El entrenador señaló que, en el contexto del mundo contemporáneo, existen peligros inherentes a las declaraciones públicas, afirmando que "muchas veces la mejor cosa que puedes hacer es no abrir la boca".
A pesar de la polémica, Mourinho salió en defensa de su jugador, destacando la madurez y el comportamiento de Mbappé frente a la situación. El técnico subrayó que ha visto al futbolista actuar de manera muy responsable, calificando su actitud como propia de un jugador de "gran clase" dentro de un club del nivel del Real Madrid. Mourinho enfatizó que, desde la perspectiva del cuerpo técnico y la institución, ya se ha hecho lo necesario, manifestando que "de nuestra parte ya está, no tenemos nada más que hacer".
El entrenador portugués transmitió un mensaje de tranquilidad, reafirmando el vínculo entre el club y el jugador. "Tranquilidad, porque mi club es el Real Madrid y mi jugador en casa es Kylian Mbappé", sentenció Mourinho. En su análisis, destacó que tanto la entidad como el futbolista han tenido la clase suficiente para ofrecer una reacción inmediata. Asimismo, describió a Mbappé como un jugador inteligente, maduro, con un nivel de autoestima muy elevado y, sobre todo, con clase.
El foco de la rueda de prensa se desplazó posteriormente hacia la entrega del Balón de Oro, premio que fue ganado por Harry Kane. Mourinho, quien conoce profundamente al delantero inglés tras haber trabajado con él durante su etapa en el Tottenham, valoró positivamente la reacción de Mbappé ante el segundo puesto obtenido. Para el técnico, la forma en que Kylian interpretó el resultado fue un reflejo de respeto y clase, señalando que existe una diferencia entre reconocerse como el mejor y mantener el respeto hacia quienes también han trabajado arduamente para conquistar el trofeo.
Sobre Harry Kane, Mourinho no escatimó en elogios, describiéndolo como un gran jugador, un profesional ejemplar y una excelente persona. Aunque admitió sentir cierta frustración porque su actual jugador no haya ganado el premio, fue honesto al expresar su alegría por el éxito de Kane. El entrenador portugués afirmó estar muy feliz por el delantero inglés, asegurando que es un chico que merece una alegría y que este premio representa una "guinda a su carrera".
No obstante, Mourinho fue enfático al recordar la singularidad de Kylian Mbappé. Aunque reconoció que cada temporada hay un ganador del Balón de Oro y que algunos han logrado repetirlo, sostuvo que el francés es único. El técnico recordó un dato fundamental para respaldar la grandeza de su jugador: el hecho de ser el mejor goleador de la historia de los Mundiales, describiendo este logro como algo único en el fútbol.
Para finalizar su intervención, el entrenador mostró su descontento y sorpresa respecto a la clasificación final de la votación del Balón de Oro. Específicamente, Mourinho se mostró impactado por la posición de Jude Bellingham, quien quedó en el undécimo puesto. El técnico portugués, en un tono de queja, admitió que ese resultado lo dejó "con la boca abierta de sorpresa", concluyendo su reflexión con un tajante "no comments".





