El futbolista francés Kylian Mbappé se encuentra actualmente en el centro de una fuerte ola de críticas en China, situación que ha derivado en la cancelación inmediata de varios de sus contratos publicitarios en el gigante asiático. La controversia surgió tras la difusión en plataformas digitales de un video en el cual el delantero del Real Madrid parece bromear sobre la figura del histórico líder chino Mao Zedong.
La reacción del sector empresarial chino fue rápida y coordinada. Tres importantes compañías que utilizaban la imagen y el nombre del astro francés anunciaron este martes la ruptura de sus vínculos comerciales con el jugador. Entre las empresas afectadas se encuentran los gigantes de las bebidas Dongpeng, la firma de productos lácteos Mengniu y el fabricante de quesos Milkground. Las tres entidades emitieron comunicados en términos prácticamente idénticos, notificando que la colaboración con Mbappé finalizaba con efecto inmediato.
En sus declaraciones oficiales, estas empresas justificaron la decisión alegando que mantienen una política de "tolerancia cero" frente a cualquier acto o declaración que pueda herir los sentimientos nacionales del pueblo chino. Esta postura subraya la sensibilidad del mercado asiático respecto a la representación de sus figuras históricas y la identidad nacional.
El detonante de esta crisis es una grabación que se ha vuelto viral en las redes sociales. En dicho video, el capitán de la selección francesa habla sobre los diversos memes de los que suele ser objeto debido a su fama global. Durante su intervención, Mbappé menciona que el montaje fotográfico más gracioso que ha visto es uno en el que su rostro aparece superpuesto al de un hombre que, según el jugador, es "un dictador chino".
Aunque los servicios de verificación digital de la agencia AFP indicaron que inicialmente no pudieron confirmar la autenticidad del video, la evidencia visual sugiere que el meme hace referencia directa a Mao Zedong. El antiguo líder chino, conocido como el "Gran Timonel", es una figura central en la historia de la República Popular, la cual proclamó en 1949 tras liderar la revolución comunista. Mao Zedong, fallecido en 1976, es descrito y venerado oficialmente en China como un héroe nacional.
El conflicto ha escalado hasta niveles gubernamentales. Guo Jiakun, portavoz de la cancillería china, manifestó en una rueda de prensa celebrada este martes que el repudio generalizado de la sociedad china ante las declaraciones del futbolista es una reacción natural. Según el funcionario, cualquier comentario o acción que vulnere los sentimientos del pueblo chino se enfrenta, inevitablemente, a un rechazo común por parte de toda la sociedad.
El impacto en el entorno digital ha sido masivo. En Weibo, una de las redes sociales más influyentes de China, el tema relacionado con el fin de la colaboración entre las bebidas Dongpeng y Mbappé se convirtió en tendencia, alcanzando la cifra de 430 millones de visitas. Los comentarios de los usuarios reflejan la gravedad con la que se percibe el incidente. Algunos internautas señalaron que, si bien en otros países este tipo de bromas podrían ser vistas de forma distinta, en China se trata de comentarios inapropiados que han "cruzado la línea roja". Otros usuarios fueron más allá, asegurando que dejarían de comprar productos de las marcas involucradas si estas no emprendían acciones legales contra el jugador para reclamar una indemnización.
Asimismo, el sitio web especializado en fútbol Dongqiudi se sumó a las críticas el lunes por la noche, calificando las palabras del delantero como "ofensivas para China y el pueblo chino", llegando incluso al punto de decidir no traducir las declaraciones del deportista.
A pesar de este incidente, Mbappé goza de una enorme popularidad en China. El país asiático mantiene un entusiasmo muy elevado por el fútbol, a pesar de que su selección nacional no ha logrado clasificar para una Copa del Mundo desde su única aparición en el año 2002. Debido a este interés, las hazañas deportivas y la vida personal de las grandes estrellas globales son seguidas muy de cerca por la población china, lo que amplifica la repercusión de cualquier gesto o palabra emitida por figuras de la talla del francés.
