El futbolista Ignacio Aliseda ha logrado cambiar drásticamente la percepción de la hinchada de Cerro Porteño en un lapso muy breve. Tras haber estado en el centro de las críticas y en el denominado "ojo de la tormenta" hace menos de una semana, el jugador consiguió recuperar el afecto de los seguidores del conjunto azulgrana gracias a su desempeño deportivo en el encuentro más reciente.
El punto de inflexión ocurrió anoche durante el partido disputado contra el Sportivo San Lorenzo, equipo universitario que ya se encuentra descendido. En dicho compromiso, Aliseda fue el autor de un gol fundamental que permitió sellar la victoria de Cerro Porteño por un marcador de 1-3. Esta anotación no solo significó tres puntos más para el equipo, sino que funcionó como un mecanismo de redención personal para el deportista frente a su propia afición.
La controversia que había empañado la imagen de Aliseda se originó cuando fue descubierto por sus propios hinchas jugando pádel durante la noche. Este hecho fue visto como una falta de compromiso o una transgresión a las normas implícitas de conducta profesional, lo que generó un fuerte malestar en el entorno del club.
La reacción de los seguidores fue documentada minuciosamente por el medio La Tribu 1120 AM. Antes del inicio del partido contra el equipo universitario, el medio consultó a los hinchas sobre si estaban de acuerdo con que Aliseda fuera apartado del equipo debido a su comportamiento fuera del campo. En aquel momento, las opiniones se encontraban divididas: mientras un sector sostenía que la sanción deportiva era necesaria, otro grupo afirmaba que el jugador era demasiado importante para el esquema táctico como para ser excluido del plantel.
Sin embargo, el clima cambió radicalmente a la salida del estadio Defensores del Chaco una vez finalizado el encuentro. Al ser abordados nuevamente por el micrófono de La Tribu 1120 AM, los hinchas de Cerro Porteño expresaron un perdón total hacia el jugador. La consigna general entre los fanáticos fue que ahora "Nacho" Aliseda puede jugar al pádel todo lo que quiera sin que ello represente un problema, priorizando su efectividad en el campo de juego sobre sus actividades nocturnas. Algunos seguidores fueron incluso más allá, anticipando con optimismo que el jugador, a quien llaman afectuosamente el “gordito”, logrará marcar varios goles en el próximo clásico frente a Olimpia para asegurar la victoria.
Más allá del perdón de la grada, la institución y el cuerpo técnico mantuvieron una postura disciplinaria firme. El director técnico, Gustavo Costas, fue claro al respecto durante la conferencia de prensa celebrada al terminar el juego ante el equipo apodado "el Rayadito". Costas señaló que Aliseda “por algo hoy no fue titular”, dejando en evidencia que hubo una consecuencia deportiva inmediata por sus acciones. El entrenador enfatizó que el jugador debe ser plenamente consciente de que pertenece a un club grande y que, por lo tanto, tiene la obligación de respetar tanto a sus compañeros como a la institución en su totalidad.
En el plano administrativo, la sanción fue contundente y de carácter económico. Debido a que fue pillado raqueteando, Aliseda sufrió una reducción del 50% de su salario. Según informó el presidente del club, Blas Reguera, esta penalización ya estaba estipulada en el contrato del jugador, por lo que el futbolista estaba plenamente al tanto de las consecuencias financieras de incurrir en este tipo de conductas.
De esta manera, el episodio cierra un ciclo rápido de crisis y resolución: desde la indignación por la actividad nocturna y la aplicación de sanciones contractuales y deportivas, hasta la reconciliación total impulsada por la efectividad goleadora en el terreno de juego.






