La cuarta semana de la competencia de Masterchef Celebrity de ashá estuvo marcada por una temática especial dedicada íntegramente a la gastronomía paraguaya. Esta jornada culinaria no solo puso a prueba las habilidades técnicas de los concursantes, sino que también definió el destino de varios participantes a través de la entrega de dos medallas y la sentencia de un bajo directo a la gala de eliminación para el autor del peor plato de la noche.
El marco conceptual de la velada fue introducido por Maru Botana, quien brindó a los participantes una explicación detallada sobre la composición de la cocina de Paraguay. Según Botana, esta gastronomía se caracteriza por poseer una fuerte influencia española, la cual se entrelaza con técnicas ancestrales guaraníes. Durante su intervención, la jurado destacó que el maíz se posiciona como el condimento estrella de esta cultura culinaria, seguido muy de cerca por otros ingredientes fundamentales como la mandioca y el queso. Con estas precisiones, Botana anticipó a los cocineros que se enfrentaban a lo que ella denominó un “festival de sabores”.
Para añadir un componente artístico y cultural a la dinámica de selección de los platos, la producción del programa incorporó la presencia de bailarines pertenecientes a la comunidad paraguaya. Estos artistas deleitaron a los presentes con su arte antes de proceder a la asignación de las recetas. El método de elección consistió en la utilización de cántaros, dentro de los cuales se encontraban los nombres de las delicias tradicionales que los concursantes debían elaborar obligatoriamente durante la competencia.
Los platos seleccionados para la noche fueron el vorí vorí y el puretón. Este último fue presentado por el conductor Germán Martitegui como un clásico urbano de Paraguay, señalando específicamente que su origen se encuentra en el mercadito 1 de la capital paraguaya. Para orientar a los participantes sobre la correcta ejecución del plato, Martitegui describió que el puretón se compone de una base de tortilla frita con queso, la cual es coronada con un picadito de carne y, finalmente, cubierta por un huevo frito.
Por otro lado, el programa profundizó en la naturaleza del vorí vorí. Germán Martitegui explicó que, en el idioma guaraní, el término vorí vorí se traduce como “bolita bolita”. Esta preparación fue descrita como una sopa tradicional sumamente deliciosa, cuyo elemento distintivo son las bolas elaboradas a base de maíz y queso. La revelación de estas dos preparaciones se produjo en el momento en que el presentador retiró las campanas que cubrían los platos modelo de la noche, dejando así claro el estándar que los concursantes debían alcanzar.
El resultado de esta jornada fue determinante para la competencia. Mientras que dos participantes lograron destacar y obtener medallas, el autor del plato más deficiente fue enviado directamente a la gala de eliminación, subrayando la alta exigencia de los jurados en esta temática específica.
Más allá de lo ocurrido dentro de la cocina, la noche dedicada a Paraguay tuvo un impacto significativo en la audiencia. La emisión logró cautivar a los televidentes de ashá, consiguiendo liderar la franja horaria de la denominada televisión curepa. Este alto nivel de rating obtenido por Masterchef es interpretado como un reflejo de la buena recepción por parte del público hacia la temática elegida por la producción del programa, validando la apuesta por resaltar la riqueza gastronómica paraguaya en la pantalla. La información sobre este evento fue compartida y difundida a través de la cuenta oficial de Masterchef Argentina en redes sociales.




