El Gobierno ha tomado una medida drástica ante la crisis de infraestructura y servicios básicos que afecta a gran parte de la población nacional. A través de un decreto supremo, se ha declarado oficialmente en emergencia los sectores de Vivienda, Urbanismo y Desarrollo Urbano, así como el de Saneamiento. Esta decisión responde a las condiciones críticas que actualmente limitan el acceso de millones de peruanos a una vivienda adecuada y a servicios esenciales, específicamente el agua potable y el sistema de alcantarillado.
La medida fue anunciada este domingo por el ministro de Vivienda, Construcción y Saneamiento, Mauricio Arnillas, durante su estancia en la ciudad de Arequipa. Según explicó la autoridad, el objetivo principal de esta declaratoria de emergencia es permitir una reorganización profunda del sector. El Ejecutivo busca priorizar las intervenciones más urgentes y, sobre todo, acelerar la ejecución de proyectos que se encuentran paralizados, afectando la calidad de vida de la ciudadanía.
Uno de los puntos más críticos expuestos por el ministro Arnillas es la excesiva demora en la ejecución de las obras de infraestructura hídrica. El titular del sector señaló que los proyectos de agua y desagüe demoran, en promedio, nueve años en completarse, aclarando que en algunos casos el tiempo de espera es incluso superior. Ante este escenario de ineficiencia, el ministro subrayó que la declaratoria de emergencia es la herramienta necesaria para emitir una normativa acorde a la gravedad de la situación y así superar estas deficiencias a nivel nacional.
La magnitud de la brecha de servicios básicos es alarmante. De acuerdo con los datos proporcionados por el ministro, alrededor de 9 millones de peruanos no tienen acceso al servicio de agua potable. A esta cifra se suma que 15 millones de ciudadanos carecen de sistemas de alcantarillado, lo que representa un riesgo sanitario considerable para la población. Además de la crisis de saneamiento, el país enfrenta un déficit habitacional significativo, estimado en 1,9 millones de viviendas, lo que evidencia la urgencia de intervenir en el desarrollo urbano.
En cuanto a la gestión de las obras, el ministro informó que, al inicio de la actual administración, se realizó un diagnóstico que permitió identificar 252 proyectos de agua potable y alcantarillado que se encontraban paralizados. Como avance de estas gestiones, el Ministerio de Vivienda reportó que, hasta la fecha, 71 de estos proyectos ya han sido destrabados, aunque el camino para completar el total de las obras aún es extenso.
La declaratoria de emergencia no se limita únicamente al saneamiento. El decreto también contempla acciones urgentes en materia de desarrollo urbano, la titulación de predios y la garantía de acceso a una vivienda digna. Uno de los problemas estructurales identificados es la falta de seguridad jurídica sobre diversos terrenos que son ocupados por instituciones públicas. El ministro destacó que esta situación afecta a miles de instituciones educativas, lo que dificulta la inversión y la mejora de la infraestructura escolar y urbana.
Para operativizar estas medidas, el Ministerio de Vivienda ha recibido el mandato de elaborar y aprobar una Estrategia Sectorial en un plazo máximo de 60 días hábiles. Este documento deberá contener todas las acciones prioritarias diseñadas para enfrentar las condiciones críticas detectadas en el diagnóstico sectorial. La responsabilidad de redactar y aprobar esta estrategia recaerá en los viceministerios de Vivienda y Urbanismo, y de Construcción y Saneamiento.
Una vez aprobada, la Estrategia Sectorial tendrá una vigencia de seis meses. El Ejecutivo sostiene que esta herramienta técnica y administrativa permitirá priorizar los proyectos con mayor impacto social, articular las acciones entre las diferentes instancias gubernamentales y establecer medidas concretas para acelerar el cierre de las brechas en vivienda y servicios básicos. Con esta reorganización, el Gobierno espera revertir la tendencia de paralización de obras y mejorar la eficiencia en la entrega de servicios fundamentales para la población peruana.






