Un grave accidente de tráfico se registró en la localidad de Fogars de Montclús, situada en la provincia de Barcelona, España, donde un autobús de línea se salió de la carretera y cayó por un terraplén de aproximadamente 20 metros de profundidad. El siniestro, que ocurrió en la vía BV-5114, ha dejado un saldo provisional de 83 personas heridas, de las cuales siete se encuentran en estado grave.
El incidente tuvo lugar alrededor de las 16:43 horas, hora local, cuando el vehículo, por causas que aún están siendo investigadas por las autoridades competentes, perdió el control y se precipitó por el talud. La magnitud del accidente ha quedado evidenciada a través de imágenes y videos difundidos por los Bomberos de Cataluña (Bomberscat), que muestran el vehículo volcado en una zona boscosa, quedando atrapado entre rocas y densa vegetación.
El despliegue de emergencia fue masivo y coordinado. Para atender la situación, se movilizaron 30 dotaciones de los Bomberos de Cataluña, quienes trabajaron arduamente tanto por tierra como mediante apoyo aéreo. El operativo de rescate incluyó la intervención de 23 ambulancias y dos helicópteros; uno de estos aparatos contaba con capacidad de vuelo nocturno, elemento crucial dada la complejidad del terreno y la hora del suceso.
Las maniobras de salvamento fueron especialmente complejas debido a que el autobús quedó situado varios metros por debajo del nivel de la carretera. Las imágenes aéreas permitieron a los coordinadores apreciar la pendiente cubierta de vegetación, lo que obligó a los rescatistas a emplear técnicas avanzadas. En una de las maniobras más destacadas, se observó a un rescatista suspendido de un cable junto a una camilla para trasladar a los heridos desde el fondo del barranco hasta la zona segura.
En cuanto al estado de las víctimas, la consejera de Salud de Cataluña, Olga Pané, proporcionó el balance oficial durante la noche del 24 de octubre. Según las cifras divulgadas, de los 83 heridos totales, 58 sufrieron lesiones leves y 18 presentaron heridas catalogadas como menos graves, mientras que siete personas permanecen en estado grave. Hasta el momento, no se han confirmado víctimas mortales, aunque las autoridades no descartan la posibilidad de que alguna persona haya sido arrollada o haya salido despedida lejos del vehículo debido a la naturaleza accidentada del terreno.
Dada la incertidumbre sobre el número exacto de pasajeros, ya que el autobús disponía de 65 plazas para personas sentadas pero se desconoce la ocupación total al momento del impacto, los servicios de emergencia han intensificado las labores de búsqueda. El mando de los Bomberos de Cataluña informó que, durante la noche, se procedió al despliegue de drones para realizar una búsqueda exhaustiva en los alrededores del vehículo y descartar la presencia de personas desaparecidas en el bosque. Asimismo, se programó la entrada de perros de venteig (perros de rastreo) para asegurar que nadie quedara atrapado en la zona.
El operativo también se extendió hacia la carretera, donde se desplegaron camiones de bomberos y personal de emergencia en una vía caracterizada por ser estrecha y contar con numerosas curvas, factores que podrían ser relevantes para la investigación de las causas del accidente. Se ha informado que el retiro del autobús, mediante maniobras de izado, se llevaría a cabo al día siguiente del suceso.
Por su parte, la compañía de transporte responsable del servicio informó a través de sus redes sociales que se encuentra colaborando plenamente con los servicios de emergencia y las autoridades competentes. La empresa manifestó estar a disposición de los investigadores para facilitar toda la información necesaria que permita esclarecer las circunstancias exactas que llevaron al vehículo a precipitarse por el voral de la carretera.
