El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, ha denunciado públicamente la existencia de diversos obstáculos que están dificultando el acceso de los electores a los centros de votación durante la jornada del balotaje presidencial. Ante esta situación, el mandatario ha solicitado formalmente a la Justicia que intervenga para garantizar el derecho fundamental al sufragio de los ciudadanos brasileños.
En el marco de estas denuncias, Lula da Silva ha reclamado la extensión del horario de votación, el cual está programado para concluir a las 17:00 horas. El presidente sostiene que, debido a las complicaciones registradas en diversas ciudades del país, es necesario prolongar el tiempo disponible para que los ciudadanos puedan emitir su voto. Según información reportada por el medio Xinhua, la propuesta del mandatario es que las autoridades electorales extiendan la jornada por dos horas adicionales, trasladando el cierre de las urnas hasta las 19:00 horas (22:00 GMT) de este domingo.
Este escenario se desarrolla en un contexto electoral decisivo, donde Lula busca la reelección frente al senador opositor Flávio Bolsonaro en los comicios de 2026. El presidente ha señalado que, en diversas localidades, se ha producido la retirada de circulación de colectivos y autobuses públicos, los cuales son el medio de transporte primordial para los sectores de menores ingresos que necesitan trasladarse hasta sus respectivas mesas electorales.
El mandatario se pronunció sobre estos hechos durante una comparecencia ante periodistas frente a su residencia en San Pablo. Durante su declaración, Lula fue enfático al señalar que el proceso democrático no debe verse comprometido por intereses particulares. “Nadie puede dejar de votar porque algún empresario sinvergüenza o algún alcalde de mala calaña, bandido, intentó impedir que el pueblo votara”, afirmó el presidente, subrayando la gravedad de las interferencias denunciadas.
En cuanto a los datos específicos de la afectación, Lula da Silva sostuvo que en la ciudad de San Pablo se ha retirado de circulación casi el 40% de los autobuses. Asimismo, alertó que problemas similares se han registrado en otras ciudades, con especial incidencia en la región del nordeste brasileño, zona que representa una de sus principales bases electorales.
Uno de los incidentes más graves ocurrió en Salvador de Bahía, donde la situación derivó en una intervención judicial directa. De acuerdo con la información difundida, un juez ordenó el arresto de un funcionario de la capital estadual tras confirmarse el bloqueo a la salida de 75 colectivos públicos, impidiendo así el traslado de los votantes.
Por su parte, el alcalde de Salvador, Bruno Reis, quien es aliado político de Flávio Bolsonaro, intentó justificar la medida de bloqueo. Reis señaló que en el interior de los vehículos se habían encontrado volantes del Partido de los Trabajadores (PT). No obstante, la información de base disponible indica que la presencia de dicho material propagandístico en los colectivos está permitida según la normativa vigente en Brasil.
Ante este panorama, el presidente Lula ha insistido en que la Justicia debe adoptar medidas urgentes y efectivas para asegurar que todos los ciudadanos, especialmente aquellos que dependen exclusivamente del transporte público, puedan llegar a los centros electorales y ejercer su derecho al voto. El planteo del mandatario busca evitar que las dificultades de circulación y el retiro de unidades de transporte afecten la participación ciudadana en una jornada electoral determinante para el futuro político del país.






