En el marco de la celebración de los 170 años de la SIP Red de Colegios, una corporación de derecho privado sin fines de lucro que brinda educación gratuita a más de 23.000 estudiantes en 17 establecimientos de la Región Metropolitana, se llevó a cabo un encuentro reflexivo entre cuatro destacadas figuras del ámbito educativo: la presidenta de la corporación, Lily Ariztía; la socióloga Patricia Matte; la académica y Premio Nacional de Historia, Sol Serrano; y la ingeniera y profesora de la Escuela de Gobierno UC, Susana Claro.
El encuentro, que comenzó como una conmemoración institucional, se transformó en un análisis profundo sobre los desafíos actuales del sistema escolar chileno. Las participantes compartieron inicialmente las motivaciones que las llevaron a dedicar sus vidas a la educación. Lily Ariztía recordó su paso por la Fundación Educacional Barnechea, donde comprendió que la educación debe desarrollar facultades y no solo llenar de conocimientos. Por su parte, Patricia Matte vinculó su interés con el combate a la pobreza y la desnutrición, destacando que el bienestar físico es un requisito previo para el aprendizaje. Susana Claro señaló que su enfoque nació al observar que, sin educación temprana, las intervenciones sociales posteriores son solo "parches", mientras que Sol Serrano explicó su llegada al área a través de su conexión con el mundo rural y la historia de la educación en Chile.
Uno de los puntos centrales de la conversación fue la violencia escolar. Lily Ariztía afirmó que el colegio actúa como un espejo de lo que sucede en la sociedad, subrayando que el acompañamiento y la creación de vínculos son el antídoto contra la soledad y la ausencia de referentes, especialmente en entornos donde el 70% de los alumnos presenta vulnerabilidad. Susana Claro precisó que existen diversos niveles de violencia, desde el impacto del narcotráfico en los alrededores de las escuelas hasta tensiones políticas, enfatizando que la convivencia debe enseñarse desde el hogar.
En sintonía con esto, Sol Serrano sostuvo que la sociedad intenta poner un "velo" sobre ese espejo para evitar asumir responsabilidades, exigiendo que la escuela repare fallas sociales que ella misma no puede solucionar. Serrano destacó una crisis profunda de autoridad que precede a la escuela y se manifiesta en ella porque es el lugar donde los estudiantes coinciden masivamente. En este contexto, calificó la labor de quienes gestionan colegios como una misión para salvar a individuos, aunque no se pueda salvar el sistema completo.
La discusión también abordó la burocratización del sistema. Patricia Matte recordó anécdotas sobre la estructura del Ministerio de Educación, describiendo la existencia de "pisos completos" habitados por burócratas alejados de la realidad de los profesores y apoderados en los colegios.
Respecto al rendimiento académico, las expertas analizaron la caída de los resultados de Chile en el último estudio PISA (2025), que registró descensos en matemáticas, lectura, ciencias naturales y resolución computacional de problemas. Susana Claro explicó que, mientras el SIMCE de cuarto básico muestra una recuperación lenta hacia niveles prepandemia, en segundo medio se observa una baja permanente desde hace una década, comenzando por los sectores socioeconómicos más altos y descendiendo luego hacia los grupos medios.
Como principal causa de este fenómeno, señalaron el impacto de las pantallas y lo digital. Claro mencionó que los estudiantes responden bien a preguntas cortas, pero presentan dificultades con textos de más de 400 palabras, afectando la capacidad de concentración y lectura profunda. Patricia Matte citó el caso de Suecia, país que tras implementar computadores para cada alumno, decidió revertir la medida al demostrar que las pantallas empeoraban la calidad educativa. Como respuesta a esto, Lily Ariztía informó que la SIP ha sido categórica en la prohibición de celulares en casi todos sus colegios, observando un retorno a juegos tradicionales y una mejora en la interacción durante los recreos.
El encuentro cerró con una reflexión histórica de Sol Serrano sobre el valor de la educación primaria, citando a Miguel Luis Amunátegui: “Correrán oleadas de tinta allí donde corrían oleadas de sangre”, reafirmando el potencial de la enseñanza como herramienta de progreso y paz social.






