Liga de Quito sufrió un duro golpe en el estadio Rodrigo Paz Delgado. El conjunto albo cayó 2 a 1 frente a Macará en la cuarta fecha del hexagonal por el título de la Liga Ecuabet 2026, un resultado que complica sus aspiraciones inmediatas.
Tras el encuentro, el director técnico Gustavo Álvarez analizó los errores cometidos. El entrenador fue enfático al reconocer que a su equipo le faltó profundidad y claridad ofensiva. Según Álvarez, aunque dispusieron y administraron la pelota en campo rival, no lograron transformar ese volumen de juego en situaciones reales de gol, registrando únicamente tres ocasiones claras dentro del área.
Sobre los tantos del equipo ambateño, el estratega atribuyó los goles a la practicidad del rival y a fallos puntuales de su propia plantilla. El primer gol surgió de una entrega imprecisa que permitió un contragolpe letal, mientras que el segundo ocurrió tras una pérdida de balón con el equipo desplegado en ataque.
En la tabla de posiciones, la derrota deja a Liga con 53 puntos, situándose diez unidades por debajo de Macará, que alcanzó los 63 puntos y se consolidó en el segundo puesto del hexagonal. A pesar del escenario, Álvarez mantuvo la postura de luchar, señalando que deben intentar descontar esos diez puntos de los 18 posibles, asegurando que lo único imposible es aquello que no se intenta.
Además del torneo local, el DT recordó que tienen un objetivo inmediato y crucial: la semifinal de la Copa Ecuador. Álvarez subrayó que la importancia de ganar un título para el club es independiente de la clasificación a la Copa Libertadores. Finalmente, instó a su equipo a reaccionar rápidamente, afirmando que no hay tiempo para lamentar derrotas, sino para analizarlas y crecer.
Siguenos en Noticias lat para más noticias.






