El líder norcoreano, Kim Jong Un, ha vuelto a poner la mirada en China. En una visita a la ciudad fronteriza de Dandong, Kim cruzó el nuevo puente sobre el río Yalu, una infraestructura de tres kilómetros que simboliza el esfuerzo de Beijing y Pyongyang por ampliar sus vínculos comerciales.
Este nuevo paso fronterizo, el más importante por tierra entre ambas naciones, busca resolver cuellos de botella logísticos para facilitar el transporte de maquinaria pesada, materias primas y productos energéticos esenciales para el desarrollo de Corea del Norte.
Durante su estancia, Kim fue recibido por Wang Huning, el cuarto funcionario de mayor rango en China, quien transmitió los saludos del presidente Xi Jinping. La agenda incluyó la visita a una fábrica de automóviles y un homenaje en un monumento dedicado a los soldados chinos que combatieron en la Guerra de Corea.
Para analistas como Christopher Green, la apertura de este puente refleja un impulso renovado para revitalizar el comercio tras años de tensiones y las perturbaciones causadas por la pandemia. Aunque el fortalecimiento de los lazos militares entre Pyongyang y Rusia ha generado dudas sobre la dependencia de Corea del Norte hacia China, este viaje sugiere que Beijing sigue siendo su principal respaldo económico y diplomático.
Mientras tanto, en el escenario internacional, persiste la incertidumbre sobre posibles encuentros entre Kim y el presidente estadounidense Donald Trump este año, a pesar del interés mostrado por el mandatario, quien asistirá próximamente a la cumbre APEC en Shenzhen.
Siguenos en Noticias lat para más noticias.






