En una operación ejecutada por integrantes de la Policía Nacional, se logró la captura de un sujeto ampliamente conocido en el mundo del hampa bajo el alias de "Brayan Veneco". El operativo tuvo lugar en el municipio de Morales, ubicado en el departamento de Bolívar, donde las autoridades lograron interceptar a este individuo, quien es señalado como un cabecilla de alta peligrosidad dentro de las estructuras criminales que operan en la región sur de dicho departamento.
La noticia de este importante golpe contra la criminalidad fue difundida este martes 20 de octubre por el presidente de Colombia, Abelardo De La Espriella, a través de su cuenta oficial en la red social X. En su publicación, el mandatario detalló que alias "Brayan Veneco" se desempeñaba como cabecilla de una comisión armada perteneciente a la Estructura 4 del Estado Mayor de Bloques y Frentes (EMBF), una facción disidente de las antiguas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia-Ejército Popular de Liberación (Farc-EP).
De acuerdo con la información suministrada por el jefe de Estado, el capturado no solo era un líder operativo, sino que ya contaba con requerimientos judiciales vigentes. Los delitos por los cuales era buscado incluyen homicidio, terrorismo y concierto para delinquir, lo que evidencia la trayectoria criminal y la peligrosidad del sujeto dentro del territorio colombiano.
El presidente De La Espriella enfatizó que alias "Brayan Veneco" ejercía un liderazgo activo en la conducción de una "guerra a sangre y fuego" contra otros grupos armados ilegales que operan en la zona. El objetivo principal de estas confrontaciones violentas era el control total de las rentas ilegales generadas en el sur de Bolívar. Entre estas actividades económicas ilícitas se destacan la minería irregular, el narcotráfico y el cobro sistemático de extorsiones a la población y comerciantes de la región.
Asimismo, el mandatario señaló que el capturado dinamizaba y coordinaba enfrentamientos armados contra el grupo narcoterrorista conocido como el Clan del Golfo, extendiendo estas acciones bélicas no solo al departamento de Bolívar, sino también a Antioquia. El gobierno nacional sostiene que la detención de este cabecilla representa un impacto significativo que golpea directamente la capacidad de mando y los planes de expansión territorial de estas estructuras criminales en el sur de Bolívar. En sus declaraciones, el presidente fue enfático al afirmar que se trabajará para acabar con lo que denominó como la "plaga narcoterrorista".
Este resultado operativo se enmarca en una estrategia de seguridad más amplia para la región. Recientemente, el ministro del Interior, Rodrigo Lara, había manifestado la intención de coordinar acciones conjuntas en la zona. El ministro aseguró que se llevarían a cabo reuniones con la cúpula militar y policial, además de encuentros directos con 11 alcaldes de la región para abordar la crisis de seguridad.
El ministro Lara precisó que el sur de Bolívar atraviesa problemas de seguridad críticos, impulsados principalmente por la presencia del narcoterrorismo vinculado a las rentas provenientes del oro ilegal. Por esta razón, el propósito del Gobierno Nacional es coordinar una respuesta estatal efectiva en el territorio, atendiendo personalmente las acciones en conjunto con los alcaldes y la gobernación para mantener la firmeza en el sur de Bolívar.
El líder de la cartera del Interior reconoció que esta zona es una de las más azotadas por la presencia del ELN y el Clan del Golfo. Ante este panorama, el Gobierno ha definido prioridades específicas para la región, que incluyen el desarrollo de infraestructura y tecnología de seguridad. Entre las medidas planeadas se encuentra la construcción de nuevas estaciones de Policía, la implementación de sistemas antidrones y la instalación de cámaras inteligentes para mejorar la vigilancia y el control.
Finalmente, el ministro Lara destacó que este modelo de intervención ya ha sido aplicado con éxito en otras zonas críticas, mencionando específicamente el trabajo realizado en Aguachica, en el sur del Cesar, y las coordinaciones llevadas a cabo con los alcaldes del Catatumbo. Con estas acciones, el Gobierno busca extender la presencia y la eficiencia del Estado en los puntos más vulnerables del país, priorizando la seguridad ciudadana y el combate a las estructuras armadas.






