Boca Juniors se enfrenta a una de las noches más decisivas de su temporada. El equipo xeneize aterrizó en Río de Janeiro con un objetivo claro y urgente: revertir la derrota sufrida en el partido de ida y asegurar su lugar en la gran final de la Copa Sudamericana. El encuentro se disputará esta noche a partir de las 21:30 horas en el mítico estadio Maracaná, donde el conjunto dirigido por Rodolfo Arruabarrena deberá imponer condiciones ante Vasco da Gama.
La situación del equipo de la Ribera es compleja pero no imposible. En el primer cruce, disputado en La Bombonera, Boca cayó por la mínima cuenta (0-1). Aquel encuentro se definió gracias a un potente cabezazo de Adson, quien le dio la ventaja al conjunto brasileño y dejó al equipo argentino con la obligación de ganar en territorio carioca para mantener vivas sus aspiraciones internacionales.
Este partido no representa solo un pase a una final, sino que es una pieza fundamental en el ambicioso proyecto de Rodolfo Arruabarrena. El entrenador busca redondear un semestre que podría ser inolvidable, ya que el club está en posición de pelear por la denominada "cuádruple corona". Además de la Copa Sudamericana, Boca tiene posibilidades reales de conquistar el Torneo Clausura, el título de Campeón de Liga y la Copa Argentina. En esta última competición, el Xeneize aguarda la definición de fecha, horario y escenario para enfrentar sus semifinales contra Banfield.
La gran incertidumbre que rodea al plantel reside en la salud de su capitán y máxima figura, Leandro Paredes. El volante central sufrió un desgarro grado 2 en el isquiotibial hace menos de dos semanas, lo que puso en duda su participación. Sin embargo, Paredes ha trabajado intensamente en su recuperación, logrando superar las exigencias físicas en tiempo récord, con apenas 11 días de rehabilitación.
Rodolfo Arruabarrena ha sido cauteloso en sus declaraciones previas al encuentro. El técnico admitió que el jugador ha evolucionado favorablemente a pesar de los plazos ajustados, aunque reconoció que incluirlo en el once titular representa un riesgo. "Él está bien. Ha evolucionado bien a pesar de los tiempos. Incluirlo es un riesgo, pero entrenó a la par de sus compañeros y no quiere perder esta revancha. Lo vamos a confirmar a último momento", sostuvo el entrenador, dejando abierta la posibilidad de que el capitán comience desde el banco y sume minutos en el segundo tiempo.
En caso de que el cuerpo técnico decida preservar a Paredes, el puesto de equilibrio en el medio campo sería ocupado por Rodrigo Battaglia. El exjugador del Atlético Mineiro ha regresado al ritmo competitivo tras casi un año de inactividad debido a una operación en el tendón de Aquiles, y viene de jugar el pasado viernes contra Talleres, aportando orden táctico al equipo.
En el sector ofensivo, también hay decisiones pendientes. Si bien Leonel Flores y Miguel Merentiel están confirmados en el tridente atacante, el tercer lugar está vacante tras la salida de Ángel Romero. La disputa por ese puesto se centra en dos jugadores que retornan de lesiones: Sebastián Villa, quien aportaría mayor velocidad y capacidad de desequilibrio por las bandas, o Alan Velasco, quien sería la opción ideal si el técnico busca mayor tenencia de balón y un juego asociado.
En la línea defensiva, se confirma el regreso de Facundo “Jagger” Herrera, quien recupera su lugar en la zaga central en reemplazo de Ayrton Costa, luego de haber sido descansado en el torneo doméstico.
El encuentro será arbitrado por el venezolano Jesús Valenzuela, quien contará con el apoyo de su compatriota Juan Soto en la cabina del VAR. Para los aficionados, la transmisión estará a cargo de Televisa ESPN, Disney+ Premium y DSports.
Desde el punto de vista histórico, este será el quinto enfrentamiento oficial entre Boca y Vasco da Gama. Los cuatro cruces anteriores ocurrieron en el año 2001. En los cuartos de final de la Copa Libertadores de aquel año, Boca ganó 1-0 en São Januário con gol de Guillermo Barros Schelotto y cerró la serie con una goleada 3-0 en La Bombonera, con tantos de Aníbal Matellán y un doblete del "Mellizo". Posteriormente, por la Copa Mercosur, ambos equipos empataron 2-2 en el Mané Garrincha y 2-2 en Buenos Aires.
Boca busca hoy no solo la clasificación, sino romper una sequía de títulos internacionales que se extiende desde 2007, año en que se coronó campeón de la Copa Libertadores bajo la conducción de Miguel Ángel Russo y el liderazgo de Juan Román Riquelme.





