Tensión y enfrentamientos marcaron la jornada frente al Museo Nacional de Colombia. Más de 500 personas se manifestaron en protesta por la decisión del presidente Abelardo de la Espriella de retirar aproximadamente 30 piezas de las salas “Hacer sociedad”, “Fuerza, fe y sustancia” y “Memoria y nación”.
Las obras retiradas abordaban temas de la población LGBTIQ+, luchas feministas, las campañas de Bernardo Jaramillo Ossa y Carlos Pizarro, así como hitos como la Constituyente de 1991 y el Acuerdo de Paz de 2016. Esta medida generó el rechazo de los Museos de Arte Moderno de Bogotá, Medellín, Barranquilla y Cartagena, quienes señalaron que el retiro fue motivado por razones ideológicas. Estas instituciones subrayaron que los museos deben ser espacios para conocer la complejidad de la historia, incluso aquello que incomoda, y que ningún gobierno debería imponer una versión oficial suprimiendo otras.
La movilización del pasado 17 de octubre terminó con la intervención del Escuadrón Móvil Antidisturbios, el Esmad. Según testigos, hacia las 6:33 p. m. una tanqueta lanzó agua para dispersar a quienes bloqueaban la vía en el centro de Bogotá, situación que escaló con el uso de aturdidores y el lanzamiento de piedras por parte de manifestantes.
Entre los asistentes, un profesor universitario manifestó su arrepentimiento por haber votado por el presidente, mientras que Dayana Fuentes, ama de casa, criticó el desperdicio de recursos públicos y afirmó que el mandatario busca "inventarse una historia oficial".
Finalmente, el operativo resalta el regreso del Esmad a través de la nueva Unidad Nacional Antidisturbios, Unadi, que sustituye a la anterior Undmo. La situación volvió a la normalidad hacia las 7:30 p. m., aunque las unidades policiales permanecieron en el sector.
Siguenos en Noticias lat para más noticias.
