En una jornada marcada por la violencia y la inseguridad, la ciudad de Cali fue escenario de un nuevo y grave ataque contra la Fuerza Pública este sábado 17 de octubre de 2026. Los hechos se desencadenaron durante la mañana en el sector de Montebello, específicamente en la vía que conduce hacia las Tres Cruces, donde se registró un doble atentado mediante el uso de artefactos explosivos que dejó como saldo cuatro uniformados lesionados.
De acuerdo con los reportes preliminares suministrados por las autoridades, la primera detonación ocurrió mientras una radiopatrulla de la Policía Nacional transitaba por la zona. Según las investigaciones iniciales, el artefacto explosivo había sido ubicado estratégicamente en un poste de energía eléctrica, siendo detonado precisamente al paso del vehículo policial. El impacto de la explosión provocó que tres de los uniformados que integraban la patrulla resultaran heridos debido a la proyección de esquirlas.
A través de un comunicado oficial emitido por la Policía Nacional, la institución confirmó la identidad jerárquica de los afectados, precisando que los lesionados son un intendente, un subintendente y un patrullero. Tras el ataque, los funcionarios recibieron atención médica inmediata y fueron trasladados a centros asistenciales de la capital del Valle para recibir la valoración y el tratamiento médico pertinente según la gravedad de sus heridas.
Sin embargo, la situación se tornó aún más crítica minutos después de la primera explosión. Mientras las unidades policiales y los equipos de seguridad se encontraban en la zona asegurando el perímetro e investigando los hechos, se registró la detonación de un segundo dispositivo explosivo en el mismo sector del corregimiento de Montebello. Este segundo evento resultó en una nueva víctima: un agente antiexplosivos, quien resultó herido mientras intentaba realizar las maniobras de desactivación del artefacto para evitar una tragedia mayor.
Ante la gravedad de los hechos, la Policía Nacional ha hecho un llamado urgente a la ciudadanía caleña para que colabore con el desarrollo de las investigaciones. Las autoridades solicitaron que cualquier persona que posea información adicional que contribuya a identificar a los responsables de este ataque terrorista se comunique a través de la línea de emergencia 123. La institución subrayó que se garantizará la absoluta reserva de la identidad de quienes suministren datos clave para el caso.
Por su parte, la Personería de Cali manifestó su rechazo y condena rotunda ante este acto criminal. A través de un pronunciamiento en su cuenta de la red social X, la entidad alertó sobre la preocupante tendencia de violencia que atraviesa la ciudad, señalando que en un periodo menor a una semana se han registrado ya dos ataques con explosivos dirigidos tanto contra integrantes de la Fuerza Pública como contra la sociedad civil.
En su comunicado, la Personería recordó que estos eventos evocan situaciones trágicas ocurridas recientemente durante los años 2024 y 2025, mencionando una serie de puntos críticos que han sido blanco de agresiones en el pasado, tales como el Batallón Pichincha en el Cantón de Nápoles, el CAI del barrio Gaitán, Los Lagos, Los Mangos, Manuela Beltrán, Meléndez, la Base Aérea y el sector de Mariano Ramos. La entidad expresó su solidaridad con los uniformados afectados y exhortó a las autoridades competentes a esclarecer los hechos con rapidez, identificar a los autores materiales e intelectuales y fortalecer las medidas de seguridad en la ciudad.
Este nuevo episodio de violencia se suma a una serie de agresiones registradas en las últimas semanas en la capital del Valle, donde diversos uniformados han resultado heridos en cumplimiento de su deber. Como respuesta a esta escalada de inseguridad, las autoridades competentes de Cali ya trabajan en el despliegue de más unidades policiales y en el reforzamiento de los operativos de seguridad en los sectores más vulnerables para prevenir nuevos atentados.





