El biministro Claudio Alvarado ha intervenido formalmente para intentar mitigar y cerrar la controversia generada por las declaraciones del ministro de Vivienda y Urbanismo, Iván Poduje, quien calificó al presidente de Argentina, Javier Milei, con términos despectivos. A través de una serie de declaraciones, Alvarado buscó "poner paños fríos" a una situación que amenazaba con escalar en el ámbito diplomático y político.
El conflicto se originó durante el desarrollo del foro organizado por Icare, titulado “Conoce a tu ministro”. En el marco de este espacio de conversación, el secretario de Vivienda, Iván Poduje, emitió juicios críticos sobre la figura del mandatario argentino, afirmando que Javier Milei está “cada vez más loco”. Estas palabras no pasaron desapercibidas y rápidamente se convirtieron en el centro de una polémica, especialmente considerando las tensiones que ya existen en la relación bilateral entre Chile y Argentina.
La reacción no se hizo esperar. Las declaraciones del titular del Minvu provocaron fuertes cuestionamientos desde diversos sectores. Entre las críticas más destacadas se encuentran las de los sectores libertarios y las del senador Iván Moreira, representante de la Unión Demócrata Independiente (UDI). Moreira fue enfático en cuestionar el lenguaje utilizado por el ministro, haciendo un llamado urgente a actuar con prudencia y tacto, advirtiendo que este tipo de comentarios podrían acarrear consecuencias negativas en las relaciones internacionales y la estabilidad del vínculo entre ambos países vecinos.
Ante la presión y el ruido mediático, el ministro Iván Poduje reconoció que sus palabras no fueron las adecuadas. Para intentar subsanar el error, el secretario de Estado recurrió a su cuenta personal de la red social X, donde publicó un mensaje de arrepentimiento. En dicha publicación, Poduje explicó que, durante un foro de conversación matutino, mientras respondía una pregunta sobre el impacto de la inversión pública y defendía su rol como motor de desarrollo estratégico, terminó emitiendo comentarios fuera de lugar. "Lamentablemente, emití comentarios que no corresponden sobre el presidente de Argentina, sobre los cuales ofrezco sinceras excusas", afirmó el ministro, expresando explícitamente su arrepentimiento por lo sucedido.
Por su parte, el biministro Claudio Alvarado asumió la tarea de restarle dramatismo al episodio. Alvarado fue claro al señalar que, una vez que se produjo la rectificación y las disculpas públicas por parte del ministro de Vivienda, el Gobierno da el episodio por totalmente cerrado. Para el biministro, lo fundamental en este proceso fue la capacidad del funcionario de reconocer su falla.
“Lo importante es que el propio ministro Poduje corrigió sus dichos, pidió las excusas correspondientes y con eso el tema lo damos nosotros por cerrado”, sostuvo Alvarado, enfatizando que el acto de retractarse es la vía correcta para solucionar este tipo de malentendidos.
Durante el interrogatorio de la prensa, Alvarado fue consultado sobre la existencia de gestiones diplomáticas o contactos directos con el Gobierno de Argentina para abordar la situación y evitar que el incidente afectara la relación bilateral. Sin embargo, el biministro evitó entrar en detalles técnicos o operativos, señalando que prefería reservarse esa información específica.
En lugar de profundizar en las gestiones diplomáticas, Alvarado insistió en la importancia de la humildad política y el reconocimiento del error. El biministro resaltó que este tipo de situaciones son comunes en la esfera pública y que la solución radica en la aclaración inmediata. “Cuando se reconoce un error en los dichos y se piden las excusas, tal como en otras oportunidades sucede al revés. Los temas se solucionan, ¿no es cierto? Aclarándolo”, resaltó el funcionario.
Con estas declaraciones, el Gobierno chileno busca blindar la relación con Argentina y dejar atrás un incidente que, aunque fue calificado como un error por el propio Poduje, generó una alerta sobre la prudencia necesaria en el discurso de las máximas autoridades del Estado frente a mandatarios extranjeros.





