El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha emitido un llamado enfático a los gobiernos de la región para que continúen implementando esfuerzos orientados a la reducción de los subsidios, mencionando específicamente el caso de Argentina. Esta recomendación surge en el marco del informe sobre Perspectivas Económicas para el Hemisferio Occidental, donde el organismo multilateral analiza las políticas fiscales y sus efectos en la estabilidad económica regional.
Según el documento, durante el año 2026 diversos gobiernos introdujeron una serie de medidas diseñadas para amortiguar el impacto del incremento en los precios de la energía, afectando tanto a los hogares como a las empresas. Entre estas intervenciones, el FMI citó la implementación de subsidios a los combustibles, la reducción de impuestos, el otorgamiento de garantías crediticias y otras acciones estatales. Si bien el organismo reconoció que estas medidas proporcionaron un alivio inmediato a la población y al sector productivo, advirtió que las intervenciones que no fueron focalizadas generaron distorsiones significativas. De acuerdo con el informe, estas políticas anularon las señales de precios que, en condiciones normales de mercado, habrían contribuido a reducir la demanda de energía.
Ante este escenario, el FMI sostiene que es imperativo replantear estas intervenciones para mejorar su eficacia. En este sentido, el organismo subrayó la importancia de preservar los avances que ya han sido logrados en algunos países, destacando a Argentina, Bolivia y Ecuador. El informe señala que estas naciones han realizado un progreso difícil de alcanzar en lo que respecta a la reducción o eliminación de los subsidios a la energía, un proceso que el FMI considera fundamental para la salud económica a largo plazo.
Simultáneamente, durante la Asamblea Anual celebrada en Bangkok, el organismo presentó su informe de Perspectivas Económicas Mundiales 2027. En este contexto, se advirtió sobre el impacto negativo que la subida del precio del petróleo tiene sobre los costos operativos y la ralentización de la baja de la inflación. Nigel Chalk, director del Departamento del Hemisferio Occidental, presentó un documento específico para América Latina en el que detalló que el alza en los precios internacionales de los alimentos y la energía interrumpió el proceso de desinflación que se había observado en gran parte de la región durante 2025 y parte de 2026. No obstante, Chalk resaltó que Argentina, Bolivia y Ecuador han tomado "medidas audaces" para reducir los subsidios, permitiendo que los precios internacionales se reflejen de manera más precisa en los precios internos.
En cuanto a las proyecciones de crecimiento para Argentina, el FMI publicó que la economía del país crecerá un 2,1% durante el año en curso y un 3,5% el próximo año. Con estas cifras, Argentina se posicionaría como el tercer país con mayor crecimiento de la región, situándose detrás de Venezuela, que proyecta un 7%, y Paraguay, con un 4%. Asimismo, el crecimiento previsto para Argentina superaría el promedio de América del Sur, el cual se estima en un 2,4%.
Es importante notar que estas cifras representan un ajuste en las expectativas del organismo. Inicialmente, el FMI había previsto que Argentina crecería un 4% este año, proyección que fue reducida al 3,5% en abril pasado. Al respecto, Nigel Chalk explicó que los datos registrados en lo que va del año han resultado ser más débiles de lo esperado al momento de la publicación de abril. A pesar de ello, el director del FMI manifestó que prevén un repunte del crecimiento para el próximo año, a medida que la demanda interna recupere gradualmente sus niveles.
En el plano político-económico, el ministro de Economía, Luis Caputo, participó en un panel durante la Asamblea del FMI junto a su par de Grecia, Kyriakos Pierrakakis, y la directora del Fondo, Kristalina Georgieva. Durante el encuentro, Caputo señaló que ciertos shocks externos, como el incremento en el precio del petróleo, se prolongaron más de lo que el gobierno había anticipado.
El panel también estuvo marcado por un intercambio distendido entre Georgieva y Caputo. La directora del FMI recordó que Grecia canceló su programa con el organismo antes de tiempo, lo que provocó risas en el auditorio. Posteriormente, Georgieva sugirió que Argentina seguiría el camino de Grecia y pagaría sus obligaciones antes del plazo previsto. Ante este comentario, el ministro Caputo respondió entre risas que el organismo se sorprendería, afirmando que ese proceso "ya está sucediendo". Finalmente, tanto Georgieva como el ministro griego coincidieron en que mantener el orden fiscal es una condición necesaria y clave para lograr el crecimiento económico en el actual contexto mundial.





