El Gobierno de Estados Unidos anunció este miércoles 14 de octubre el levantamiento de las sanciones impuestas a Jorge Rodríguez, quien se desempeña como presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela. La medida fue formalizada a través de una actualización en el registro oficial de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), organismo dependiente del Departamento del Tesoro estadounidense.
Hasta el momento, las autoridades de Washington no han emitido una explicación detallada sobre los motivos que llevaron a la toma de esta decisión. La resolución se hizo pública mediante la modificación de las listas de personas sancionadas, lo que marca un cambio significativo en el régimen de restricciones financieras que se mantenía sobre el dirigente venezolano desde el mes de septiembre del año 2018.
Jorge Rodríguez es una de las figuras más prominentes del oficialismo en Venezuela y hermano de Delcy Rodríguez, quien actualmente ejerce como presidenta encargada del país. Con la eliminación de su nombre de la lista de la OFAC, Rodríguez recupera la capacidad de acceder al sistema financiero de Estados Unidos, una restricción que había limitado sus operaciones económicas internacionales durante los últimos ocho años.
Es importante precisar que, si bien el acceso financiero ha sido restablecido, esta medida no implica la eliminación automática de otras restricciones personales. De acuerdo con la información disponible, el levantamiento de las sanciones económicas no garantiza necesariamente la recuperación de visas o la obtención de permisos para viajar al territorio estadounidense, ya que estos trámites dependen de otras instancias y regulaciones.
La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) es la entidad responsable de administrar las sanciones económicas impuestas por Estados Unidos. Su función principal consiste en determinar qué personas, empresas u organizaciones deben figurar en sus registros de sancionados. Cuando un individuo es incluido en estas listas, se produce el bloqueo de sus bienes que estén sujetos a la jurisdicción de Estados Unidos y se establecen restricciones severas para realizar cualquier tipo de transacción con ciudadanos o entidades estadounidenses.
La noticia de la retirada de las sanciones se difundió este miércoles tras la notificación oficial en los registros del Departamento del Tesoro. La agencia de noticias AFP intentó obtener una justificación pública sobre los criterios utilizados para retirar a Jorge Rodríguez de la lista; sin embargo, al momento de los reportes, no se había divulgado ninguna explicación oficial por parte del gobierno estadounidense.
La trayectoria de las sanciones contra Jorge Rodríguez comenzó en septiembre de 2018, durante la primera administración del presidente Donald Trump. Desde aquel momento, Rodríguez ha mantenido un rol central en la arquitectura política de Venezuela, liderando la Asamblea Nacional, cuerpo legislativo dominado por las fuerzas del oficialismo.
Este movimiento se produce en un contexto de cambios recientes en la relación bilateral entre Washington y Caracas. En abril de 2026, Estados Unidos ya había retirado las restricciones que pesaban sobre Delcy Rodríguez. Delcy asumió la presidencia encargada de Venezuela tras la salida del poder de Nicolás Maduro en enero de ese mismo año.
Desde entonces, se ha registrado un avance en las conversaciones políticas y la firma de acuerdos enfocados en sectores estratégicos de la economía venezolana. Jorge Rodríguez ha sido un actor clave en este proceso, participando activamente en negociaciones con representantes del gobierno de Estados Unidos y miembros de la oposición venezolana, con el objetivo de abordar cambios institucionales y políticos en la nación.
En el ámbito legislativo, el presidente de la Asamblea Nacional ha promovido diversas reformas orientadas a fomentar la inversión extranjera, específicamente en los sectores energético, minero y petrolero. Estas modificaciones legales forman parte de la estrategia económica impulsada por las autoridades venezolanas para normalizar y fortalecer los vínculos comerciales y financieros con Washington.
Finalmente, las autoridades estadounidenses han aclarado que esta decisión es puntual y no debe interpretarse como un levantamiento generalizado de las sanciones. Diversas personas y entidades venezolanas continúan figurando en las listas de restricción. La medida representa un nuevo paso en la evolución de la relación diplomática y económica entre ambos países, mientras persisten las conversaciones políticas y la revisión de las restricciones aplicadas a los dirigentes del oficialismo venezolano.



