¿Podría un viaje comercial provocar un incidente diplomático? El próximo recorrido del buque chileno Danstar hacia las Islas Malvinas ha encendido las alarmas entre Chile y Argentina.
La embarcación busca restablecer una ruta marítima desde Punta Arenas para transportar materiales de construcción y alimentos esenciales al archipiélago. Ante esto, el biministro de Economía y Minería, Daniel Mas, aseguró que el Gobierno velará por la soberanía nacional y el estricto cumplimiento de las leyes. Mas fue enfático al señalar que se trata de un negocio realizado estrictamente entre privados, subrayando que el rol del Ejecutivo es garantizar que estas operaciones se ajusten a la normativa vigente.
Sin embargo, la operación no está exenta de riesgos. Informes de inteligencia revelados por BioBioChile advierten sobre la posibilidad de que fuerzas argentinas intercepten la nave durante su primer viaje, previsto para finales de noviembre o principios de diciembre. Argentina, que reclama la soberanía del territorio, ha advertido sobre posibles consecuencias para quienes contribuyan a la actividad económica de las islas.
En el Senado, las opiniones se dividen. El senador Alejandro Kusanovic sostiene que el tema trasciende lo privado, ya que la Municipalidad de Punta Arenas ha participado en el proceso. Por otro lado, el senador Rojo Edwards instó al gobierno argentino a actuar con racionalidad, recordando que el objetivo es abastecer a la población con productos básicos como carne y leche.
La tensión escala con declaraciones de Fernando Morales, presidente de la Liga Naval Argentina, quien amenazó con detener el buque chileno. El escenario actual plantea un acuerdo comercial privado en medio de una disputa territorial y la posibilidad de una intervención marítima.
Siguenos en Noticias lat para más noticias.





