La conectividad entre las localidades de Chile Chico y Puerto Ingeniero Ibáñez deberá seguir enfrentando restricciones durante algunos días más. La reincorporación de la barcaza La Tehuelche, un medio de transporte fundamental para el traslado de residentes y visitantes a través del Lago General Carrera, ha sido postergada, extendiendo el plazo de sus trabajos de mantenimiento más allá de la fecha inicialmente prevista.
De acuerdo con la planificación original, se contemplaba que la embarcación retomara sus operaciones habituales el pasado 20 de octubre. Sin embargo, el retorno se ha desplazado hasta fines del presente mes. Esta decisión surge luego de que la Autoridad Marítima solicitara la ejecución de nuevas intervenciones técnicas, con el objetivo primordial de garantizar que la nave cumpla con todas las condiciones de seguridad necesarias para navegar y transportar pasajeros.
La confirmación de este retraso provino de la Dirección de Obras Portuarias del Ministerio de Obras Públicas (MOP) en la región de Aysén. Desde dicha institución explicaron que, aunque las faenas de carena —el proceso de limpieza y reparación del casco— han avanzado según lo programado, el proceso de revisión ha revelado la necesidad de trabajos adicionales. Específicamente, durante las cuatro inspecciones efectuadas por la Comisión Local de Inspección de Naves (CLIN) de la Armada, se identificaron diversas observaciones técnicas que deben ser resueltas obligatoriamente antes de que la autoridad otorgue la autorización para el retorno al servicio.
En total, se han detectado más de diez observaciones que requieren intervenciones adicionales. Para dar cumplimiento a estas exigencias, se procederá a realizar una modificación al contrato vigente de mantenimiento, permitiendo la incorporación de estas nuevas tareas. Según las estimaciones técnicas, estos trabajos adicionales demandarán aproximadamente diez días más de ejecución, lo que desplaza la fecha de operatividad de la nave.
Al respecto, el director regional de Obras Portuarias del MOP, Matías Broussaingaray Retamales, enfatizó que la extensión del plazo no es una decisión arbitraria, sino que responde estrictamente a la necesidad de acatar las exigencias de la Autoridad Marítima para resguardar la navegación. "Todo esto es en pos de la seguridad de navegación de la embarcación, de sus tripulantes y de los pasajeros y vecinos de Chile Chico y de Puerto Ibáñez que utilizan el servicio regularmente, así como también se están haciendo todos los esfuerzos posibles para terminar los trabajos antes de esa fecha", señaló la autoridad regional.
Uno de los hallazgos más relevantes durante las inspecciones fue la detección de óxido al interior de los estanques de aguas grises. Desde la Dirección de Obras Portuarias aclararon que esta condición específica solo pudo ser identificada una vez que la barcaza fue detenida, vaciada completamente y sometida a labores profundas de limpieza, lo que demuestra la importancia de las revisiones exhaustivas cuando la nave está fuera de servicio.
No obstante, el director Broussaingaray precisó que, si bien existen más de diez observaciones, estas no impiden por sí mismas la navegación de la embarcación. Sin embargo, subrayó que su resolución es indispensable para garantizar no solo la seguridad, sino también la habitabilidad de la barcaza y la continuidad a largo plazo del servicio que reciben los usuarios habituales de la ruta.
Desde el organismo gubernamental también recordaron que la posibilidad de que los plazos de mantención se extendieran ya había sido comunicada a la comunidad local. Esta información fue entregada durante una reunión realizada el pasado 2 de septiembre, en la cual se explicó que ciertas condiciones estructurales y técnicas de la nave solo pueden ser evaluadas con precisión cuando la embarcación se encuentra fuera de operación.
Para mitigar el impacto de este retraso, la Dirección de Obras Portuarias informó que la extensión de los trabajos ha sido coordinada estrechamente con el Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones. El objetivo de esta coordinación interministerial es resguardar la continuidad del servicio y disminuir, en la medida de lo posible, las dificultades logísticas que esta situación pueda generar entre los usuarios que dependen de este cruce.
Finalmente, con el propósito de evitar que situaciones similares ocurran en el futuro y afecten la conectividad en periodos críticos, se está elaborando un calendario de mantenciones para La Tehuelche con una proyección que alcanza hasta el año 2030. Este nuevo plan contempla programar las detenciones de la embarcaza una o dos veces al año, asegurando estrictamente que dichos trabajos se desarrollen fuera de la temporada estival. Con esta medida, se busca evitar que las intervenciones coincidan con los periodos de mayor flujo de pasajeros y permitir una planificación anticipada de las necesidades de conectividad de las localidades beneficiadas.






