El ministro de Hacienda y Economía de la República Dominicana, Magín Díaz, y el presidente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Ilan Goldfajn, han alcanzado un acuerdo para implementar una estrategia de cooperación técnica enfocada en fortalecer la capacidad del país para enfrentar las fluctuaciones internacionales de los precios de los combustibles. Esta medida busca mitigar los efectos negativos que la volatilidad de los mercados energéticos globales genera sobre la economía nacional.
El encuentro tuvo lugar en el marco de las Reuniones Anuales del Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial (BM), celebradas en Bangkok, Tailandia. Durante esta sesión, el ministro Díaz solicitó formalmente al organismo multilateral apoyo técnico especializado con el objetivo de mejorar la focalización de los subsidios sociales. Esta solicitud se fundamenta en la necesidad de optimizar el uso de los recursos públicos para que lleguen de manera más eficiente a quienes más lo necesitan.
Asimismo, el funcionario dominicano planteó la importancia de estructurar instrumentos financieros y técnicos que permitan preservar el espacio fiscal del Estado. Según Díaz, estas herramientas son esenciales para reducir los riesgos asociados a la inversión pública y, fundamentalmente, para proteger a los sectores más vulnerables de la población ante los escenarios de inestabilidad en los precios internacionales de los hidrocarburos, que suelen impactar el costo de vida y la operatividad económica.
Más allá de la gestión de crisis inmediatas, la reunión sirvió como plataforma para discutir la agenda de crecimiento económico de largo plazo de la República Dominicana, denominada Meta RD 2036. El ministro y el presidente del BID analizaron cómo este plan nacional puede articularse con la iniciativa LAC Crece, un programa impulsado por el Grupo BID entre sus países miembros para fomentar un desarrollo sostenible y competitivo en la región de América Latina y el Caribe.
En este sentido, ambas autoridades destacaron que es imperativo fortalecer la cooperación en áreas estratégicas para el desarrollo del país. Entre los puntos prioritarios se encuentran la atracción de inversiones extranjeras, el desarrollo y optimización de las zonas francas y la implementación de medidas que impulsen la productividad general de la economía dominicana. Estos ejes son considerados vitales para garantizar que el crecimiento económico sea sostenido y resiliente.
En relación con la cartera de proyectos que el BID financia actualmente en territorio dominicano, se informó que existen 22 iniciativas activas que suman un monto total de 3,162 millones de dólares. Un dato relevante resaltado durante el encuentro fue la aceleración en la ejecución de estos recursos. Se reportó que la tasa de ejecución presupuestaria pasó del 45 % registrada en el período 2020-2022 al 78 % proyectado para el año 2026, lo que indica una mayor eficiencia en la implementación de los proyectos financiados.
Durante la reunión, el ministro Magín Díaz estuvo acompañado por la viceministra de Crédito Público, María José Martínez, subrayando la importancia técnica de los temas abordados en materia de deuda y financiamiento.
Por su parte, las Reuniones Anuales del FMI y el BM, que se desarrollan del 12 al 18 de octubre en Bangkok, representan uno de los eventos económicos más significativos del calendario global. El encuentro reúne a ministros de Hacienda, gobernadores de bancos centrales y altas autoridades económicas de los 191 países miembros de ambos organismos internacionales.
En la agenda de este año, los delegados están discutiendo temas de vanguardia, destacando el impacto de la inteligencia artificial sobre la productividad, la inversión y el comercio mundial. El foro analiza las condiciones necesarias que los países deben desarrollar para aprovechar el potencial de la IA, incluyendo la creación de infraestructura digital, el fortalecimiento de las capacidades laborales y el establecimiento de marcos regulatorios adecuados.
Finalmente, estas reuniones se consolidan como el espacio primordial de coordinación y diálogo entre las autoridades económicas globales. En ellas se analizan detalladamente las perspectivas de crecimiento, las condiciones financieras internacionales y las respuestas de política económica que resultan necesarias para enfrentar los rápidos y complejos cambios que experimenta la economía mundial contemporánea.





