El empresario estadounidense Mark Walter, propietario de los Los Angeles Dodgers y líder del conglomerado TWG Global, atraviesa un complejo escenario legal y financiero. En las últimas semanas, Walter ha visto cómo sus problemas se multiplican en dos frentes críticos: una serie de demandas judiciales interpuestas por titulares de rentas vitalicias contra aseguradoras de su grupo y una fuga masiva de capitales en los fondos de Guggenheim Partners, que registró rescates por un total de 2.400 millones de dólares durante el mes de septiembre.
El conflicto judicial se centra en la transparencia de la información proporcionada a los clientes sobre el destino de los fondos administrados por el grupo. Las acciones legales apuntan específicamente a compañías que operan bajo el paraguas de Group 1001 Insurance, entre las que se encuentran Delaware Life, Clear Spring y Gainbridge. Según reportes de The Wall Street Journal, los demandantes sostienen que contrataron anualidades —instrumentos financieros diseñados para captar ahorros de personas próximas al retiro o jubiladas a cambio de pagos futuros— sin ser debidamente informados sobre la magnitud de los activos colocados en inversiones o préstamos vinculados a empresas relacionadas con el propio Mark Walter.
Entre los afectados se encuentra Rick Phillips, un jubilado de Los Ángeles, quien ha solicitado que los clientes de Clear Spring y Gainbridge puedan rescindir sus contratos sin cargos o recibir una compensación, argumentando que el precio de los productos habría sido distinto si se hubiera revelado el peso real de las inversiones relacionadas en las carteras. Asimismo, Robert Kalinsky, de 76 años, inició una causa contra Clear Spring y Delaware Life, sumándose a una acción separada presentada previamente por Ira Rosner. Estos casos han sido radicados ante un tribunal federal del sur de Florida y ponen en duda la administración de los ahorros de cerca de 500.000 contratos de anualidades vigentes al cierre de 2024.
La gravedad de la situación se evidenció en junio, cuando Delaware Life y Clear Spring se vieron obligadas a corregir datos en sus presentaciones regulatorias. Registros estatales indican que ambas compañías habían informado inicialmente que las proporciones de activos vinculados eran de un solo dígito. Sin embargo, tras la reformulación, se reveló que estas inversiones representaban el 59% de las tenencias de Clear Spring y el 42% de Delaware Life. Un activo se considera vinculado cuando implica préstamos a empresas conectadas o inversiones comercializadas por ellas y respaldadas por otros deudores.
Este ajuste de datos ocurrió luego de que fiscales federales de Nueva York y la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC) iniciaran una investigación para determinar si las empresas vinculadas a Walter obtuvieron financiamiento de las aseguradoras sin informar correctamente estas relaciones a los reguladores estatales. Aunque este tipo de operaciones no está prohibido, sí está sujeto a estrictos límites y obligaciones de transparencia.
La trama posee una conexión directa con Argentina a través de los empresarios Juan y Diego Ball. Ambos trabajaron en Guggenheim Partners y figuran vinculados a ABS Capital, una de las firmas intermediarias mencionadas en la estructura de préstamos bajo revisión. Según la información disponible, ABS Capital habría participado en estructuras societarias que recibían fondos de las aseguradoras del grupo de Mark Walter para canalizarlos hacia otras entidades relacionadas. No obstante, cabe destacar que, hasta el momento, no existen acusaciones formales contra los empresarios argentinos.
Paralelamente, la investigación federal ha impactado el negocio de gestión de activos de Guggenheim Partners. Durante septiembre, los cuatro fondos mutuos más grandes de la administradora sufrieron rescates netos por 2.400 millones de dólares. El golpe más fuerte lo recibió el Guggenheim Total Return Bond Fund, con salidas por 1.800 millones de dólares, lo que representa el 6,1% de su patrimonio y redujo sus activos a menos de 29.000 millones de dólares. Otros retiros significativos se registraron en el Guggenheim Limited Duration Fund (317 millones), el Guggenheim Macro Opportunities Fund (222,4 millones) y el Guggenheim Core Bond Fund (64,9 millones).
El ritmo de retiro de fondos mostró una aceleración drástica: en julio fueron 103 millones de dólares y en agosto 647 millones, culminando en el salto de septiembre. Esta tendencia contrasta con la categoría de bonos de perfil similar (Intermediate Core Plus Bond), que recibió aportes netos por 4.600 millones de dólares en el mismo periodo. Eric Jacobson, analista de Morningstar, sugirió que si bien las condiciones del mercado de bonos influyen, el volumen de las salidas indica que las noticias sobre la investigación federal han incidido en las decisiones de los inversores.
Ante estos hechos, un vocero de Group 1001 afirmó que ninguna corte ha determinado la existencia de irregularidades y que la compañía defenderá los casos judiciales. Por su parte, TWG Global negó rotundamente la existencia de fraude tanto en Guggenheim como en las aseguradoras vinculadas. Guggenheim Partners señaló que continúa recibiendo inversiones en sus estrategias institucionales y minoristas, destacando que sus productos mantienen calificaciones altas de Morningstar. Actualmente, los 25 fondos mutuos de Guggenheim Partners administran cerca de 52.000 millones de dólares, lo que representa el 14% de los 367.000 millones de dólares totales que la firma tiene bajo administración.





