El presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, ha lanzado una dura denuncia contra el Gobierno de Rusia, asegurando que las Fuerzas Armadas rusas han ignorado el compromiso de un alto el fuego energético propuesto por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Según las declaraciones del mandatario ucraniano, mientras que Kiev ha cumplido estrictamente con el cese de hostilidades contra las instalaciones energéticas rusas, Moscú ha continuado con su estrategia de bombardeos sistemáticos sobre la infraestructura crítica de Ucrania.
Zelenski detalló que las Fuerzas Armadas ucranianas han pasado dos días consecutivos sin lanzar ataques contra refinerías de petróleo o cualquier otra instalación perteneciente al sector energético en territorio ruso. Esta decisión fue tomada en respuesta directa al anuncio de una "tregua energética" emitido por Donald Trump. No obstante, el líder ucraniano subrayó que esta voluntad de desescalada no ha sido correspondida por el Kremlin, afirmando tajantemente que Rusia no ha atendido el llamado del presidente estadounidense.
La gravedad de la situación se refleja en las cifras aportadas por el presidente de Ucrania, quien lamentó que, en tan solo dos días, un total de 19 provincias de su país hayan sido blanco de ataques rusos. Zelenski señaló que estas agresiones se han centrado específicamente en instalaciones energéticas e infraestructura crítica, lo que a su juicio constituye una señal inequívoca de que Rusia no tiene ninguna intención real de abstenerse de atacar a Ucrania, a pesar de los acuerdos sugeridos desde Washington.
Ante este escenario, el mandatario ucraniano ha dejado clara la postura de su gobierno. Zelenski explicó que Ucrania mantiene su disposición a adoptar medidas recíprocas que permitan una desescalada del conflicto, pero condicionó este avance a la aplicación de una presión efectiva sobre Rusia. En sus declaraciones, sostuvo que la paz solo es alcanzable cuando el agresor llega a la conclusión de que no puede prolongar el conflicto, enfatizando que la presión global sobre el Gobierno ruso es el factor que realmente contribuye a acercar una solución pacífica.
En un tono crítico, Zelenski también advirtió sobre los peligros de debilitar el apoyo a Kiev. Señaló que cualquier retraso en la entrega de ayuda a Ucrania, así como el apoyo directo o indirecto a Rusia y el hecho de obstaculizar la protección de vidas humanas frente a los misiles balísticos, no ayudarán en absoluto a alcanzar la paz. El presidente ucraniano concluyó que para lograr la estabilidad se requiere de un Estados Unidos fuerte, una Europa fuerte y socios internacionales sólidos, agradeciendo a quienes realmente están brindando apoyo en este momento.
Por su parte, Donald Trump, quien anunció el pasado domingo un "alto el fuego para la energía" con efecto inmediato, había propuesto que ambas partes renunciaran a atacar las instalaciones petroleras y eléctricas del adversario. A pesar de las denuncias de Kiev sobre el incumplimiento de este pacto, Trump defendió su postura el lunes, indicando que percibe una mayor disposición al diálogo en el presidente ruso, Vladimir Putin, que en su homólogo ucraniano.
Al ser consultado sobre las acusaciones de que Rusia ha violado la tregua energética, el presidente estadounidense incidió en que ambas partes habían aceptado el compromiso inicialmente. En lugar de centrarse en las violaciones denunciadas por Zelenski, Trump instó al Gobierno de Kiev a priorizar el diálogo. El mandatario estadounidense remató sus declaraciones afirmando que, mientras Putin muestra deseos de llegar a un acuerdo, el objetivo ahora es conseguir que Zelenski también quiera realizar un trato para poner fin al conflicto.




