¿Puede un presidente ganar el Premio Nobel de la Paz mientras lanza invasiones extranjeras? Donald Trump ha sufrido su segunda derrota consecutiva en la búsqueda de este galardón. Tras el anuncio del premio otorgado a la activista sudafricana Navi Pillay, el mandatario calificó la decisión como una "mancha imborrable para Noruega" y aseguró en un mitin en Syracuse que Estados Unidos debería haber sido el premiado.
A través de Truth Social, Trump afirmó haber puesto fin a ocho guerras y haber salvado más vidas que nadie en la historia. Sin embargo, sus acciones recientes parecen contradecir estas aspiraciones. El presidente llegó a plantear la posibilidad de tomar Groenlandia por la fuerza, amenazando a un aliado de la OTAN. Además, invadió Venezuela para arrestar a Nicolás Maduro, operación que el propio Trump describió en la Asamblea General de las Naciones Unidas bajo la premisa: "Al vencedor le pertenecen las riquezas".
La situación se complicó aún más en febrero, cuando Trump inició una guerra contra Irán basada en afirmaciones dudosas, un conflicto que ya se extiende por más de siete meses. A pesar de que figuras como María Corina Machado le entregaron su propia medalla en un intento de ganar su apoyo, y de sus promesas incumplidas de terminar la guerra entre Rusia y Ucrania en un solo día, el reconocimiento internacional sigue eludiéndolo.
En una entrevista con la revista New York Magazine, el presidente admitió que busca su propia glorificación, reconociendo que nadie le erigirá monumentos una vez que deje el cargo. Esta búsqueda de gloria personal, marcada por maniobras improvisadas y el desprecio al derecho internacional, parece haber convertido su aspiración al Nobel en una causa perdida.
Siguenos en Noticias lat para más noticias.






