Un agente federal de inmigración disparó e hirió a un hombre de nacionalidad dominicana durante un proceso de arresto llevado a cabo este jueves en la ciudad de Nueva York. El incidente se produjo en el marco de lo que el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) ha definido formalmente como una "operación de control específica", un hecho que ha desatado una ola de indignación entre manifestantes y autoridades locales, quienes denuncian el suceso como un ejemplo claro de los peligros inherentes a la actual ofensiva migratoria impulsada por el Gobierno de Donald Trump.
Según la información proporcionada por la agencia federal, el hombre herido ha logrado sobrevivir y se encuentra actualmente recibiendo atención médica en un centro hospitalario. No obstante, el DHS no ha ofrecido precisiones detalladas sobre los motivos exactos que provocaron que el agente utilizara su arma de fuego, limitándose a declarar que, durante el desarrollo del incidente, "un agente de ICE disparó su arma", resultando el ciudadano dominicano herido.
La gravedad del suceso ha escalado debido a los informes recibidos por las máximas autoridades de la ciudad y el estado. El alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, y la gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, señalaron haber recibido reportes que indican que los agentes dispararon contra el hombre mientras este se encontraba dentro de un vehículo. Lo más alarmante de estos informes es la presencia de un niño de cinco años en el automóvil en el momento de los disparos, quien, según los datos disponibles, aparentemente no resultó herido.
Ante esta situación, la gobernadora Kathy Hochul mantuvo una comunicación telefónica con el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, y con el secretario de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin. Durante dicha llamada, Hochul solicitó formalmente la detención de las acciones de control migratorio en el territorio de Nueva York. Por su parte, el alcalde Mamdani expresó a través de un comunicado oficial su deseo de que cesen las operaciones de ICE en la ciudad, calificando el tiroteo como un acto "inconcebible y increíblemente grave".
Los hechos ocurrieron aproximadamente a las 16:00 hora local en Marble Hill, una zona de Manhattan que se conecta con el distrito del Bronx. Testigos presenciales, entre ellos Pedro Almaraz, empleado de un restaurante cercano, relataron haber escuchado entre tres y cuatro disparos. Al salir, Almaraz observó a un hombre tendido en el suelo, rodeado por varios agentes que vestían mascarillas y chalecos con la identificación del Departamento de Seguridad Nacional. Según el testigo, el ambiente estaba cargado de tensión y se escuchaban gritos de las personas presentes.
La evidencia visual difundida por transeúntes en redes sociales ha corroborado parte de los hechos. En diversos vídeos y fotografías se observa a un hombre sentado en el pavimento con las manos sujetas a la espalda inmediatamente después del tiroteo. En otra grabación se aprecia cómo agentes de la Policía de Nueva York (NYPD) levantan al hombre herido para trasladarlo a un coche patrulla. Asimismo, las imágenes muestran un vehículo dañado que bloqueaba la calzada, el cual presentaba pequeños agujeros en dos de sus ventanillas. Entre los agentes de ICE desplegados en el lugar, se identificó a uno de ellos portando un rifle.
La respuesta social fue inmediata. Un grupo de manifestantes se congregó en las inmediaciones coreando consignas como "ICE off our streets now!" ("fuera ICE de nuestras calles ya"). Posteriormente, la multitud marchó hacia el hospital donde el hombre dominicano era atendido, bloqueando un cruce en la entrada del centro médico. La situación se tornó conflictiva cuando la Policía intentó instalar vallas para garantizar el paso de ambulancias y otros vehículos; algunos manifestantes sobrepasaron las barreras a empujones y lanzaron botellas de agua contra los agentes policiales.
Desde el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) respondieron a las críticas alegando que sus agentes "se ven obligados a efectuar detenciones en plena comunidad, en entornos imprevisibles y peligrosos" debido a que se deja en libertad a "extranjeros ilegales peligrosos". La agencia responsabilizó directamente a las "políticas de santuario temerarias" implementadas en zonas gobernadas por el partido demócrata. Aunque no existe una definición única de "jurisdicción santuario", el término se refiere generalmente a gobiernos locales o estatales que limitan su cooperación con las autoridades federales de inmigración.
Para respaldar su postura, el DHS indicó que el hombre herido contaba con una condena previa por un delito grave de robo y poseía un historial de otras detenciones. Específicamente, señalaron que la Policía de Nueva York lo había arrestado en diciembre de 2023, pero posteriormente fue puesto en libertad.
Este incidente se suma a una tendencia preocupante. Desde el año pasado, agentes de ICE han disparado sus armas en más de una docena de interceptaciones de vehículos, operativos que han dejado un saldo de al menos cuatro personas muertas y varios heridos. Debido a estos riesgos, a finales de septiembre, ICE había emitido una orden prohibiendo a sus agentes participar en persecuciones de coches a gran velocidad, instruyéndoles que las paradas de vehículos solo deben realizarse si el agente ha completado una formación específica para ello.






