El copiloto omaní Hamam al-Hammami, acusado de intentar derribar el vuelo FZ1073 de la aerolínea Flydubai mientras se dirigía hacia Tel Aviv, tenía el objetivo deliberado de estrellar la aeronave contra un edificio o un avión estacionado en el aeropuerto Ben Gurion. Esta información ha sido revelada a través de reportes publicados por los medios Channel 12 y Ynet, basándose en los detalles surgidos durante el proceso de investigación.
De acuerdo con los informes, al-Hammami habría expuesto sus intenciones durante los interrogatorios que se le están realizando actualmente en los Emiratos Árabes Unidos. Cabe destacar que las fuentes de la investigación no han sido identificadas públicamente y se ha remarcado que las autoridades israelíes no llevaron a cabo interrogatorios directos con el copiloto implicado.
El plan detallado por el acusado consistía en mantener la operación del vuelo con una apariencia de total normalidad después de haber logrado deshacerse del comandante de la aeronave. El objetivo era obtener todas las autorizaciones necesarias para aterrizar en Israel y, solo en el último instante, desviar la trayectoria del avión para impactar contra una edificación o una aeronave que se encontrara estacionada en las instalaciones del aeropuerto Ben Gurion.
La ejecución del ataque estaba programada para ocurrir en un momento crítico del trayecto. Según el reporte, al-Hammami esperó hasta que el avión se encontraba sobrevolando territorio de Jordania para intentar tomar el control total de la cabina de mando. Sin embargo, este plan fue frustrado gracias a la acción del comandante indio, Smit Machchhar.
A pesar de haber sido atacado y apuñalado por el copiloto, el comandante Machchhar logró, aun estando herido, desbloquear y abrir la puerta de la cabina. Esta acción fundamental permitió que cuatro pasajeros de nacionalidad israelí ingresaran al área de mando, donde procedieron a reducir físicamente al copiloto al-Hammami.
En los momentos posteriores al enfrentamiento en la cabina, la estabilidad de la aeronave fue la prioridad. Inicialmente, uno de los pasajeros que había intervenido colaboró para estabilizar el vuelo, hasta que dos pilotos que viajaban como pasajeros en el vuelo FZ1073 asumieron los controles del avión para garantizar un aterrizaje seguro.
Las investigaciones también han revelado que al-Hammami había visitado el aeropuerto Ben Gurion en diversas ocasiones durante los meses previos al incidente, como parte de sus rutas habituales de vuelo con Flydubai. Según su propio testimonio, durante una de estas visitas realizada en el mes de junio, el copiloto concentró sus esfuerzos en recopilar información detallada y planificar la logística del ataque.
Asimismo, el reporte de Channel 12 indicó que el copiloto ya había planeado llevar a cabo el atentado originalmente en el mes de julio. No obstante, decidió cancelar la acción en el último momento debido a que mantenía una relación de amistad con uno de los miembros de la tripulación que se encontraba en aquel vuelo.
El incidente real ocurrió finalmente el miércoles 30 de septiembre. El vuelo FZ1073 de Flydubai cubría la ruta establecida entre Dubai y Tel Aviv cuando al-Hammami atacó al comandante en pleno vuelo. Las investigaciones preliminares confirman que el copiloto intentó hacerse con el control absoluto de la aeronave para ejecutar el plan de impacto previamente diseñado.





