Las intensas precipitaciones registradas en las últimas horas han provocado una situación crítica en diversos puntos de Honduras, afectando especialmente al Distrito Central. Según los informes oficiales, las lluvias han dejado una estela de viviendas dañadas, calles anegadas y derrumbes que han complicado la movilidad y la seguridad en varios sectores de la capital, sumándose a una cifra de 338 familias afectadas en todo el territorio nacional.
El balance general, proporcionado por las autoridades competentes, indica que el fenómeno climático ha persistido desde el pasado 2 de octubre. Durante este periodo, la persistencia de las lluvias ha impactado a cientos de hogares, dejando un total de 338 familias en situación de vulnerabilidad en distintas regiones del país, quienes hasta el momento continúan recibiendo la asistencia necesaria por parte de la Secretaría de Estado en los Despachos de Gestión de Riesgos y Contingencias Nacionales (Copeco) y otras instituciones gubernamentales.
En el ámbito local, el jefe de operaciones de Copeco, Luis Salinas, detalló que el Distrito Central ha sido uno de los puntos más golpeados por las condiciones meteorológicas. Hasta el momento, se han identificado afectaciones en al menos 20 viviendas distribuidas en diversos sectores de la ciudad. Salinas subrayó que los equipos de evaluación siguen trabajando activamente en el terreno para precisar la magnitud total de los daños, ya que se han reportado filtraciones de agua en múltiples colonias y casas, lo que sugiere que la cifra de inmuebles dañados podría actualizarse a medida que avancen las inspecciones técnicas.
Una de las zonas más perjudicadas ha sido el sector de La Unión. En esta área, los reportes de la jornada anterior arrojaron datos preocupantes: 13 viviendas resultaron dañadas y cuatro fueron completamente destruidas por la fuerza de los elementos naturales. Ante la gravedad de lo ocurrido en La Unión, se activó un despliegue coordinado de múltiples organismos de socorro y seguridad para atender la emergencia.
El operativo de asistencia en la capital ha contado con la participación activa del Comité de Emergencia Municipal (Codem), la Secretaría de Gestión de Riesgos y Contingencias Nacionales (Copeco), y la Vigilancia Humanitaria de Respuesta (VHR). A estos esfuerzos se sumaron la Policía Militar y la Policía Municipal, quienes se desplazaron rápidamente al sector afectado para brindar el apoyo humanitario y la atención inmediata que requerían las familias que perdieron sus hogares o vieron comprometida la integridad de su infraestructura.
Asimismo, el funcionario Luis Salinas mencionó que las brigadas de emergencia han tenido que intervenir en otros puntos críticos de la capital, específicamente en la Colonia Izaguirre y en la colonia San Miguel. En estas zonas, el equipo de la Regional 8 de Copeco, en conjunto con las autoridades del Distrito Central, se ha encargado de identificar y evaluar minuciosamente los daños materiales. El reporte incluye no solo la afectación directa a las viviendas, sino también la presencia de calles anegadas, derrumbes y deslaves que han alterado la normalidad y la seguridad de estas comunidades.
El impacto de las lluvias no se ha limitado únicamente a la zona central del país. Copeco informó que también se han registrado afectaciones significativas en el departamento de Cortés, donde las precipitaciones han generado complicaciones en la infraestructura y el entorno, siguiendo el patrón de daños vistos en otras regiones.
Por otro lado, las autoridades mantienen un estado de vigilancia constante en el sur del país para prevenir desastres mayores. Específicamente, se ha declarado Alerta Amarilla en las partes bajas del río Goascorán, debido a que se ha registrado un incremento considerable en su caudal. Esta medida preventiva busca proteger a las comunidades de Alianza, en el departamento de Valle, brindando una atención particular al sector de Cubulero, donde el riesgo por la crecida del río es más latente.
Finalmente, Luis Salinas enfatizó que el trabajo de campo no ha cesado. Los equipos técnicos continúan evaluando las filtraciones y los daños estructurales en diversas colonias del Distrito Central para poder proporcionar datos más exactos en el futuro cercano. La prioridad actual de las instituciones involucradas sigue siendo la asistencia directa a las familias afectadas y la mitigación de riesgos ante la persistencia de las lluvias en el territorio hondureño.





