El equipo de Oriente Petrolero logró asegurar su presencia en la siguiente fase de la Copa Bolivia tras imponerse con un marcador de 2-0 frente a FC Universitario. Con este resultado, el conjunto refinero no solo suma una victoria importante, sino que garantiza su pase a la próxima ronda del torneo, donde tendrá que medir sus fuerzas contra Nacional Potosí.
El encuentro estuvo marcado por un dominio general del equipo albiverde, aunque el resultado final no reflejó la cantidad de ocasiones que pudieron haber ampliado la diferencia en el marcador. Según el análisis del partido, Oriente Petrolero tuvo la capacidad de haber goleado al cuadro cochabambino, pudiendo haber terminado el encuentro con una ventaja de hasta cuatro goles, pero se conformó con el 2-0 definitivo que cumplía el objetivo primordial: la clasificación.
En el ámbito deportivo, el coraje y la determinación suelen ser recompensados, y así sucedió en esta oportunidad para el equipo refinero. Oriente Petrolero llegaba a este compromiso con la obligación imperativa de ganar para avanzar de fase, especialmente después de haber atravesado una serie de traspiés en sus presentaciones previas. Esta situación generó una presión considerable, que llevó a la dirigencia del club a exigir al entrenador un cambio radical en el planteamiento estratégico.
El cuerpo técnico accedió a las demandas de la directiva y decidió modificar el sistema táctico que se había implementado en los dos partidos anteriores. El equipo abandonó el esquema 1-3-5-2 para adoptar una formación 1-4-4-2. Este cambio en la disposición de los jugadores en el campo fue determinante, ya que permitió que Oriente saliera con una actitud mucho más ofensiva desde el pitazo inicial.
La intención táctica fue evidente desde los primeros minutos. La última línea defensiva del equipo refinero se plantó prácticamente en la mitad de la cancha, una señal clara de que el conjunto quería asumir el protagonismo absoluto del encuentro y presionar la salida del rival para quedarse con la victoria.
Las oportunidades de gol no tardaron en aparecer. A los 10 minutos de juego, Julio Herrera ejecutó un tiro libre ubicado cerca del banderín de córner. Su remate cerrado puso en apuros al arquero Jesús Careaga, quien se vio obligado a despejar el balón con los puños. En el rebote resultante, la pelota chocó contra un defensor del cuadro cochabambino, en una jugada que estuvo muy cerca de culminar en el primer grito de gol para los locales.
Durante el desarrollo del primer tiempo, Oriente Petrolero recurrió frecuentemente al uso del pelotazo largo, buscando aprovechar la velocidad y capacidad de desmarque de José Flores y Leonardo Vaca. No obstante, a pesar de la generación de peligro, el equipo volvió a fallar en la precisión del último pase, lo que impidió que la ventaja llegara más temprano.
La apertura del marcador ocurrió a los 24 minutos, producto de una falla individual en la zaga contraria. Un error en la salida del jugador Álvaro Cuestas permitió que Nacif recuperara la posesión del balón y emprendiera una carrera peligrosa hacia el área. En primera instancia, el atacante habilitó a Flores, quien no logró aprovechar la oportunidad de definición. Sin embargo, la jugada continuó y Nacif, en una acción de persistencia, volvió a recuperar la pelota y definió con precisión para marcar el 1-0.
En la segunda mitad, el escenario cambió ligeramente. FC Universitario, consciente de que necesitaba el empate para cambiar su suerte en la competición, puso "toda la carne en el asador" y salió decidido a buscar el gol. Ante esta embestida, Oriente Petrolero decidió replegarse estratégicamente, optando por defender su ventaja y apostar por rápidas transiciones de defensa a ataque para intentar liquidar el partido mediante contragolpes.
En este contexto, el 'Pollo' Flores tuvo dos ocasiones claras de gol que fueron desperdiciadas. De haber concretado estas jugadas, el equipo refinero habría cerrado el partido con mayor tranquilidad y habría ampliado la diferencia goleística significativamente. La tensión aumentó sobre los 73 minutos, cuando Marco Velasco fue expulsado, obligando a los albiverdes a multiplicar sus esfuerzos defensivos en un bloque bajo para resistir el asedio del rival jugando con un hombre menos.
El cierre del partido llegó en el epílogo del encuentro. A los 93 minutos, Leo Vaca realizó un desborde por la banda derecha a gran velocidad, superando a su marcador y enviando un centro preciso al área. El balón rebotó en Dieguito Rodríguez y quedó servido para Joffre Escobar, quien no perdonó la oportunidad y sentenció el encuentro con el 2-0 definitivo, sellando así la clasificación de Oriente Petrolero.





