El aventurero británico Karl Bushby ha regresado a su país natal después de haber dedicado veintiocho años de su vida a un proyecto de exploración global. Según informó su entorno este martes, el explorador completó el cruce a nado del canal de la Mancha, una de las etapas finales de su travesía para culminar una vuelta al mundo que inició en el año 1998.
Bushby, quien tiene 57 años y es un antiguo paracaidista del ejército británico, se propuso el reto de recorrer el globo terráqueo utilizando únicamente el desplazamiento a pie o el nado. El objetivo final de este extenso periplo es llegar a la localidad de Hull, situada en el nordeste de Inglaterra, cerrando así el círculo de su viaje.
La travesía comenzó hace casi tres décadas, específicamente en 1998, tomando como punto de partida Chile. Desde aquel inicio, Bushby ha recorrido una distancia superior a los 50.000 kilómetros y ha pisado suelo de 29 países diferentes. A lo largo de este tiempo, el explorador ha enfrentado múltiples desafíos que han prolongado la duración de su misión original.
Uno de los obstáculos más significativos ocurrió tras su travesía a pie del estrecho de Bering, el cual cruzó desde Alaska hacia Rusia en compañía de un ciudadano estadounidense. A pesar de haber logrado este avance, Bushby se encontró con que las autoridades de Moscú le negaron el visado durante varios años, lo que interrumpió su progreso y lo obligó a esperar para poder continuar su camino por territorio ruso.
Además de las complicaciones burocráticas, el aventurero tuvo que lidiar con factores externos globales que retrasaron la culminación de su viaje. Entre estos contratiempos, Bushby mencionó a la agencia AFP a finales de septiembre que tanto la crisis económica ocurrida en el año 2008 como la pandemia de covid-19 supusieron retrocesos considerables en su planificación. Estas situaciones lo obligaron a detenerse y reprogramar sus movimientos antes de poder alcanzar la etapa europea.
La fase más reciente de su aventura lo llevó a esperar la autorización necesaria para realizar la travesía a nado del canal de la Mancha, el cuerpo de agua que une las costas de Francia y el Reino Unido. Una vez obtenida la autorización, el explorador se lanzó al agua para conectar con su tierra natal.
El lunes, a las 15h30 hora local (14h30 GMT), Karl Bushby emergió finalmente de las aguas en la playa de Shakespeare, ubicada en Dover. Al llegar a la orilla, el explorador se mostró un poco sin aliento debido al esfuerzo físico, pero mantuvo una sonrisa en los labios mientras recuperaba la tierra firme.
En el lugar del desembarco, Bushby fue recibido por sus seres queridos, quienes lo esperaban para celebrar su retorno. También estuvo presente el cineasta alemán Werner Herzog, quien acudió junto a su equipo de rodaje con el objetivo de inmortalizar el momento exacto en que el aventurero tocaba suelo británico.
Al reaccionar ante su llegada, el antiguo paracaidista expresó la satisfacción de volver a casa, señalando que era bueno sentir de nuevo el suelo británico bajo sus pies después de todos los años transcurridos desde que inició su expedición en Chile.
A pesar de la importancia de este regreso, la travesía de Karl Bushby no ha finalizado por completo. El explorador todavía tiene pendiente el último tramo de su recorrido: debe caminar aproximadamente 400 kilómetros que lo separan de la localidad de Hull. Una vez que llegue a dicho destino, cercano a su lugar de origen, podrá dar por cerrada oficialmente la vuelta al mundo que comenzó hace veintiocho años.





