¿Cómo se manejó una denuncia de agresión sexual en una de las universidades más prestigiosas de Estados Unidos? Documentos obtenidos por CNN revelan que la Policía de la Universidad de Cornell redactó cartas a compañías telefónicas para preservar evidencia apenas una semana después de que una estudiante, conocida como Jane Doe, denunciara haber sido agredida sexualmente por miembros de la fraternidad Chi Phi en 2024.
Sin embargo, surge una interrogante crítica: ¿por qué la Fiscalía local decidió no presentar cargos en ese momento? Registros indican que una entrevista original de 120 páginas fue condensada en una declaración de solo seis páginas. En esta versión resumida, se omitió la frase donde la víctima denunciaba haber sido violada por entre 8 y 10 hombres, detalle fundamental que los fiscales no llegaron a revisar.
La víctima sostiene que fue drogada con ketamina y presentó grabaciones de llamadas con los acusados. Mientras los hombres involucrados niegan las acusaciones y alegan consentimiento, la gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, calificó el manejo del caso como "espantoso", asegurando que ninguna persona que pida ayuda debe ser ignorada.
Ante la presión nacional y las dudas sobre si se intentó proteger a la institución, el caso ha dado un giro. Aunque el fiscal de distrito reabrió la investigación, la Gobernadora designó finalmente a la Fiscal General del estado como fiscal especial para esclarecer los hechos. Por su parte, el presidente de Cornell, Michael Kotlikoff, ha prometido una revisión independiente realizada por un bufete externo y una mayor transparencia en el manejo de estos casos.
Este proceso pone bajo la lupa la cultura de las fraternidades y la respuesta institucional ante la violencia sexual en los campus universitarios. Siguenos en Noticias lat para más noticias.
