Cada 5 de octubre, Argentina conmemora el Día del Camino y la Seguridad Vial, una fecha establecida para reconocer la labor de los trabajadores viales y promover el respeto fundamental por las normas de tránsito, con el objetivo primordial de proteger la vida en la vía pública. Sin embargo, este año la efeméride ha estado marcada por el reclamo y la movilización social. En el marco de esta fecha, se ha llevado a cabo una jornada de lucha en la Plaza de los dos Congresos, donde diversas organizaciones y actores sociales, incluyendo a la Federación de Trabajadores Viales, se han reunido desde distintos puntos del territorio nacional para visibilizar y reflexionar sobre el crítico estado de las rutas argentinas.
Fabiana Marillán, integrante de la organización Estrellas Amarillas de Neuquén, explicó que la elección de este día para la conmemoración se debe a que fue la fecha en la que se llevó a cabo el primer congreso Panamericano destinado a trabajar sobre el estado de los caminos. No obstante, la realidad actual dista mucho de los objetivos de aquel encuentro. Según Marillán, en la actualidad se observa una traza vial que se encuentra "totalmente devastada, destruida y detonada".
La representante de Estrellas Amarillas denunció una estrategia por parte del Gobierno Nacional para desvincularse de sus compromisos en materia de infraestructura. Según sus declaraciones, el Estado Nacional estaría entregando a las provincias aquellos tramos de rutas que no generan ingresos económicos, pero lo hace bajo condiciones nulas. Marillán señaló que estas transferencias se realizan sin asignar presupuestos ni costos, dejando a las provincias sin fondos para un mantenimiento que, según afirma, ya era insuficiente anteriormente. En este contexto de peligro, se ha señalado específicamente a la Ruta 7 como la más peligrosa de la red vial.
Ante esta situación, las organizaciones, incluyendo sindicatos y Estrellas Amarillas desde Neuquén, han trasladado su reclamo al Congreso de la Nación. El objetivo es generar conciencia y exigir la sanción de nuevas leyes mediante reuniones con diputados nacionales. Marillán manifestó que han intentado en reiteradas ocasiones establecer una mesa de trabajo y dialogar sobre propuestas concretas, pero que las respuestas han sido insatisfactorias. Incluso mencionó que, al contactar al Ministerio de Justicia, la respuesta obtenida fue que dicho organismo no tiene relación con los proyectos presentados.
Uno de los ejes centrales de la lucha de estas organizaciones es la modificación del Código Penal. Sostienen que existe una falta de acuerdo legislativo para implementar una reforma general, a pesar de que el planteo se realiza desde hace más de 30 años, lo cual consideran una "falta de respeto gravísima" para los familiares de las víctimas de siniestros viales. La propuesta de Estrellas Amarillas no consiste en una ley para encarcelar a todos los involucrados en accidentes, sino en la creación de una escala punitiva. Esta escala dependería del tipo de siniestro y de los agravantes presentes, tales como el exceso de velocidad, la conducción bajo los efectos del alcohol o el abandono de personas heridas. Según el proyecto, las penas podrían alcanzar hasta los 12 años de prisión.
La urgencia de este pedido radica en que el proyecto legislativo perdería su valor parlamentario en el mes de febrero, lo que deja un margen de tiempo muy reducido para su tratamiento. El propósito es que los conductores tomen conciencia de que causar la muerte al volante conlleva un castigo más severo.
A nivel provincial, el grupo Estrellas Amarillas también ha intensificado sus gestiones. Recientemente fueron recibidos en la Legislatura neuquina por Matías Martínez, presidente de la comisión correspondiente, con quien trabajan en un proyecto para modificar el Código de Faltas de Neuquén. Las propuestas incluyen que las sanciones no se limiten únicamente a multas económicas, sino que incorporen tareas comunitarias y, en situaciones graves o gravísimas, el arresto. Asimismo, proponen la implementación de obras de reeducación vial para los infractores.
Finalmente, Marillán destacó la gravedad de la situación actual, mencionando que hay más de 50 personas fallecidas en siniestros viales, subrayando que quien se pone al volante tiene en sus manos la vida propia y la de los demás. Con una agenda cargada de reuniones en la provincia, including encuentros en la Casa de las Leyes en Centenario, la organización hace un llamado a la comunidad para cuidar la vida y evitar la imprudencia en las rutas.






