Un hacha de emergencia en la cabina de un avión comercial. Este fue el escenario de un grave incidente en un vuelo de FlyDubai con destino a Israel, donde el copiloto, Hamam al-Hammami, atacó violentamente al capitán Smit Machchhar para intentar tomar el control de la aeronave.
El ataque provocó un descenso pronunciado que puso en riesgo a las 182 personas a bordo, llegando incluso a desprenderse parte del timón del avión. La tragedia se evitó cuando otros tripulantes lograron ingresar a la cabina, redujeron al agresor y estabilizaron el vuelo, realizando finalmente un aterrizaje de emergencia en Arabia Saudita.
La investigación ha revelado un dato alarmante: al-Hammami ya había sido apartado de las tareas de vuelo en Omán debido a sospechas de ideas extremistas, siendo relegado en ese momento a un puesto administrativo en Oman Air. Sin embargo, tiempo después fue contratado por FlyDubai. Según fuentes diplomáticas, los controles de seguridad de la compañía se centraron en sus antecedentes penales, pero no detectaron las sospechas que provocaron su apartamiento en Omán.
Actualmente, agencias de seguridad de cuatro países, con apoyo de Estados Unidos y otros gobiernos occidentales, investigan las motivaciones del ataque. Mientras Emiratos Árabes Unidos califica lo ocurrido como un "ataque terrorista", los investigadores analizan si el copiloto actuó por cuenta propia, ya que hasta el momento no se han encontrado vínculos con organizaciones extremistas.
El capitán Machchhar resultó gravemente herido, pero logró utilizar sus últimas fuerzas para desbloquear la puerta de la cabina, permitiendo que la tripulación interviniera para salvar el vuelo. Las autoridades ahora buscan determinar cómo un piloto con antecedentes de sospecha de extremismo pudo integrar la tripulación de una ruta hacia Israel.
Siguenos en Noticias lat para más noticias.
