En un periodo marcado por la ausencia legislativa, un grupo de 79 diputados nacionales de Nicaragua dejó de sesionar y de asistir a las comisiones parlamentarias durante 63 días, entre los meses de julio y septiembre de 2026. Este ausentismo se produjo mientras se llevaban a cabo las consultas para las reformas a la Constitución Política, procesos ordenados por el presidente Daniel Ortega y la vicepresidenta Rosario Murillo.
De acuerdo con una revisión realizada al registro de votaciones de la Asamblea Nacional, la gran mayoría de los 91 legisladores en funciones se tomaron estos días de descanso sin justificación oficial. Esta situación se suma a los recesos parlamentarios ya establecidos en la Ley Orgánica del Poder Legislativo, que contempla un periodo entre julio y agosto (normalmente 15 días), otro entre el 16 de diciembre y el 8 de enero (24 días), y diez días adicionales durante la Semana Santa. Al sumar los 63 días de ausencia "autorecetados" con los 49 días de vacaciones oficiales, la mayoría de los legisladores habrán acumulado un total de 112 días libres con goce de salario durante el año 2026.
En cuanto a la remuneración de estos cargos, no existe información oficial actualizada sobre los salarios. Sin embargo, datos publicados por el diario La Prensa en 2018 estimaban que el sueldo de un legislador ascendía a 96,251.72 córdobas, lo que representa aproximadamente 3,522.8 dólares al tipo de cambio actual. Esta cifra equivale a siete salarios mínimos en Nicaragua.
Mientras la mayoría de los diputados permanecía ausente, la operatividad del Parlamento quedó concentrada en una Comisión Especial de Carácter Constitucional integrada por 12 legisladores. Este grupo fue el encargado de ejecutar los encuentros de consulta en el país. La comisión estuvo conformada por los miembros de la junta directiva de la Asamblea: Gustavo Porras, Arling Alonso, Amada Pineda, Loria Raquel Dixon y Wilfredo Navarro, todos sandinistas; María Haydeé Osuna del PLC; y Alejandro Mejía Ferreti del ALN. También integraron el grupo los jefes de bancadas Edwin Castro (FSLN), Lester Flores (PLC) y Mario Asensio (PLI), además de María Auxiliadora Martínez y Wálmaro Gutiérrez, ambos del FSLN.
El cronograma de ausencias comenzó el 28 de julio de 2026, fecha en la que Gustavo Porras, presidente de la Asamblea Nacional, dio lectura a la iniciativa de reforma constitucional y anunció el inicio de la primera consulta. Desde ese momento, los legisladores no volvieron a sesionar hasta el 1 de septiembre, día en que la reforma fue aprobada mediante un acto de votación a mano alzada en la ciudad de León.
Durante el mes de agosto, los registros indican que no se votó ninguna iniciativa de ley. La actividad se limitó únicamente a dos sesiones especiales: una el 22 de agosto para conmemorar la toma del Palacio Nacional y otra el 29 de agosto en honor al 59 aniversario de la gesta heroica de Pancasán.
Tras la aprobación de la enmienda el 1 de septiembre, Ortega y Murillo ordenaron una segunda etapa de consultas el 2 de septiembre, coincidiendo con el 47 aniversario de la fundación del Ejército de Nicaragua. Esto prolongó el periodo de descanso para los diputados que no pertenecían a la comisión especial, quienes dejaron de sesionar nuevamente el 3 de septiembre. Durante este tiempo, las comisiones legislativas no se reunieron ni se presentaron leyes o decretos para discusión.
La única excepción reciente fue la aprobación de la Ley Creadora de la Dirección General de Transporte Acuático, la cual estableció este ente como descentralizado, otorgando el control del transporte acuático al Ejército y reduciendo las facultades del Ministerio de Transporte e Infraestructura (MTI). Posteriormente, el 29 de septiembre, los diputados regresaron al Parlamento para aprobar un decreto sobre la Organización Mundial para la Cooperación en Inteligencia Artificial, una solicitud urgente de la Presidencia que llevó a la junta directiva a dispensar el periodo de 48 horas de anticipación requerido por la Ley Orgánica del Poder Legislativo.
Sobre las consultas constitucionales, la vicepresidenta de la Asamblea, Arling Alonso, informó que en la segunda etapa se realizaron 15 encuentros con representantes de 33 municipios de Estelí, Matagalpa y Chinandega, iniciando el 9 de septiembre en La Trinidad, Estelí. Respecto a la primera etapa, se reportaron 31 encuentros durante 36 días, aunque se ha señalado que en dichos espacios participaron principalmente funcionarios subordinados a la pareja presidencial y familiares directos de Ortega y Murillo.






