El Buró Federal de Investigaciones (FBI) de Estados Unidos ha emitido una aclaratoria oficial que modifica sustancialmente los detalles conocidos sobre la detención de Aníbal Alexander Canelón Aguirre, conocido bajo los alias de “El Ingeniero” y “Prometeo”. Contrario a los reportes difundidos inicialmente en septiembre, las autoridades estadounidenses han revelado que el sujeto no fue capturado en territorio venezolano, sino que la operación de detención se llevó a cabo en altamar.
Esta precisión fue proporcionada por Eugene Kowel, agente especial a cargo de la oficina del FBI en Omaha. Según las declaraciones de Kowel, la captura fue ejecutada por efectivos de la Guardia Costera de Estados Unidos, quienes contaron con el apoyo operativo y táctico del Grupo de Respuesta a Incidentes Críticos del FBI. Esta nueva información desmiente las versiones preliminares que situaban la localización y captura del fugitivo dentro de las fronteras de Venezuela.
Tras la exitosa operación en aguas internacionales, las autoridades estadounidenses coordinaron un complejo despliegue logístico para trasladar al detenido hacia territorio continental. El proceso de movilización de Canelón Aguirre se realizó en dos etapas: inicialmente fue transportado por vía marítima y, posteriormente, fue trasladado por vía aérea hasta el estado de Nebraska. El destino final de este traslado responde a que es en dicha entidad donde se encuentra radicado el proceso judicial federal que se sigue en su contra.
Una vez en Nebraska, Aníbal Alexander Canelón Aguirre compareció ante un tribunal federal. Durante la audiencia, el acusado ejerció su derecho a la defensa y se declaró no culpable de los cargos formulados por la Fiscalía estadounidense. A pesar de su declaración, el juez determinó que el imputado debe permanecer detenido mientras continúa el proceso judicial y se desarrolla la etapa de presentación de pruebas.
El perfil de Canelón Aguirre, de 50 años de edad, es particularmente relevante para las autoridades de seguridad. En marzo de 2026, fue incluido en la prestigiosa y restrictiva lista de los 10 fugitivos más buscados del FBI. Su incorporación a este listado marcó un precedente operativo, ya que se convirtió en el primer fugitivo vinculado específicamente a delitos cibernéticos en ser incluido en dicha clasificación de alta prioridad.
Las acusaciones presentadas por el gobierno de Estados Unidos señalan a “El Ingeniero” como el presunto responsable de la creación y gestión de una red internacional dedicada a ejecutar ataques contra cajeros automáticos. La modalidad empleada, denominada técnicamente como “jackpotting”, consiste en el uso de herramientas informáticas avanzadas para comprometer los sistemas de seguridad de los cajeros y obligar a las máquinas a dispensar dinero en efectivo de manera indiscriminada.
De acuerdo con las investigaciones, Canelón Aguirre no solo habría desarrollado las herramientas técnicas necesarias para llevar a cabo estos ataques, sino que también habría participado activamente en la coordinación logística, enviando a personas hacia Estados Unidos para realizar el retiro físico del dinero obtenido mediante el fraude.
Un aspecto crítico de la investigación es la vinculación de estos fondos con el crimen organizado. Las autoridades sostienen que una parte del dinero obtenido a través del "jackpotting" ingresaba en una estructura de lavado de dinero que el gobierno estadounidense relaciona directamente con el Tren de Aragua.
En consecuencia, el acusado enfrenta un conjunto de cargos graves que incluyen fraude y robo bancario, daños a sistemas informáticos y lavado de dinero. Asimismo, se le acusa del presunto suministro de apoyo material a una organización que ha sido designada como terrorista por el gobierno de los Estados Unidos. Todas estas acusaciones deberán ser demostradas fehacientemente por la Fiscalía durante el transcurso del proceso judicial.
La declaración del FBI es considerada de alta relevancia informativa, ya que corrige la narrativa previa sobre la geografía de la detención. Si bien en septiembre se informó que la captura había ocurrido en Venezuela, la versión actual del responsable del FBI en Omaha establece que la operación se produjo en altamar. Hasta el momento, el organismo no ha precisado el punto exacto del océano donde se efectuó la intercepción y captura del sospechoso.





