Germán Antelo Vaca, secretario de Salud y Desarrollo Humano de la Gobernación de Santa Cruz, ha planteado una visión profunda y pragmática sobre el concepto de autonomía, alejándola de los discursos políticos y las banderas de enfrentamiento para centrarla en la resolución de problemas cotidianos de la ciudadanía. Para el funcionario, la verdadera autonomía se manifiesta en hechos concretos: que una madre en Ascensión de Guarayos pueda encontrar atención médica para su hijo sin necesidad de atravesar medio departamento, que un productor de San Julián no tenga que esperar meses por un documento que se firma en una ciudad distante, o que una joven emprendedora en Camiri pueda desarrollar sus proyectos basándose únicamente en su propio esfuerzo y no en permisos burocráticos.
Antelo Vaca sostiene que esta demanda no es reciente, sino que responde a una lucha que los cruceños mantienen desde hace más de un siglo. El secretario recordó que ya en 1904, un memorándum de la Sociedad de Estudios Geográficos e Históricos reclamaba la integración y la descentralización. A lo largo de 122 años, este camino ha incluido la lucha por el 11% de las regalías, la organización de cabildos, el referendo de 2006 y la promulgación del Estatuto de 2008. Si bien reconoce que se ha logrado el reconocimiento constitucional, advierte que aún falta alcanzar el objetivo esencial: que las decisiones se tomen en los lugares donde se viven sus consecuencias.
Apoyándose en la filosofía de Adam Smith, Antelo Vaca criticó la figura del gobernante que gestiona a las personas como si fueran piezas de ajedrez, ignorando sus sueños y realidades individuales. Según el secretario, un escritorio ubicado lejos de la realidad territorial es incapaz de comprender las dificultades de un paciente en el Chaco o las necesidades específicas de un municipio en la Chiquitania; conocimientos que, en cambio, poseen el médico local, el alcalde y la propia comunidad.
Desde su perspectiva profesional, Antelo Vaca vinculó la necesidad de la descentralización con la eficiencia en la salud. Con cuarenta y seis años de experiencia como neurocirujano en Santa Cruz, enfatizó que en medicina el tiempo es el factor determinante para salvar vidas. Citó como ejemplo los casos de derrames cerebrales, donde un paciente no puede permitirse esperar a que un trámite administrativo viaje de ida y vuelta entre ciudades. Ante esta realidad, informó que se está organizando la salud del departamento mediante redes macrorregionales, con el objetivo de acercar la atención a las familias y permitir que las decisiones médicas se tomen junto al paciente y no a cientos de kilómetros de distancia.
No obstante, el secretario lanzó una advertencia sobre los riesgos de una autonomía mal implementada. Señaló que cambiar la ubicación desde donde se ejerce el mando no garantiza una mejor gestión, ya que una gobernación también podría volverse lenta, controladora y excesivamente burocrática. Antelo Vaca fue enfático al afirmar que si la autonomía se limita a trasladar la burocracia de La Paz a Santa Cruz, solo se habrá cambiado de oficina, pero no el destino del ciudadano.
La propuesta de Antelo Vaca aboga por un Estado que facilite en lugar de controlar, que sirva al ciudadano en lugar de someterlo y que abra puertas en vez de exigir sellos. Propone un modelo basado en el sentido común, donde lo que pueda ser resuelto por la persona, la familia, la comunidad o el municipio no sea arrebatado por un nivel jerárquico superior. Esto implicaría una reducción de trámites, la implementación de cuentas públicas abiertas para garantizar la transparencia en el gasto del dinero y un trabajo coordinado con cooperativas, universidades, iglesias, empresas y organizaciones vecinales, entidades que a menudo responden con mayor rapidez que el propio Estado. Además, subrayó que esta autonomía debe extenderse a las provincias para evitar que se sustituya un centralismo nacional por uno departamental.
Finalmente, Germán Antelo Vaca aclaró que esta postura no busca privilegios, sino que es una propuesta extensible a todos los departamentos de Bolivia. Planteó que cada región debería contar con recursos propios, responsabilidad sobre los mismos y libertad para resolver sus conflictos. Según su visión, los países más exitosos son aquellos que confían en sus regiones y ciudadanos, definiendo la autonomía no como un fin, sino como el medio para que cada boliviano sea dueño de su vida, trabajo y futuro, asegurando que el Estado esté siempre al servicio de la persona.






