Ecuador se encuentra bajo alerta debido a las intensas lluvias que han provocado múltiples emergencias en diversas regiones del país. Según el reporte de la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos, se han contabilizado 212 eventos adversos distribuidos en 21 provincias, dejando un saldo de 13.708 personas impactadas.
Las afectaciones reportadas incluyen inundaciones, deslizamientos, daños en carreteras y desbordamientos de ríos. La situación es particularmente crítica en la provincia de Esmeraldas, que concentra 9.740 personas damnificadas y siete cuerpos hídricos desbordados, entre ellos los ríos Salima, Repartidero, Atacames, Sucio y Muisne. Debido a la gravedad, las autoridades evalúan actualmente si corresponde declarar la emergencia a escala provincial.
Otros focos de riesgo se ubican en Pastaza, específicamente en el cantón Arajuno y la parroquia Curaray, donde los ríos Bataboro, Tiwino y Shiripuno-Cononaco se han desbordado. En la provincia de Azuay, se mantienen afectaciones por movimientos de tierra en Camilo Ponce Enríquez y en la carretera Cuenca–Molleturo–Naranjal, una conexión vital entre la Sierra y la Costa.
La infraestructura vial también ha sido severamente golpeada. Un hecho destacado ocurrió en San Miguel de Los Bancos, donde un socavón se tragó un camión, forzando el cierre inmediato de la vía. Estas lluvias han provocado la pérdida de mesa vial y cierres que requieren el despliegue constante de maquinaria y personal de emergencia.
Hasta el momento, persisten 79 eventos abiertos y nueve desbordamientos activos. Las autoridades mantienen un monitoreo estricto sobre los ríos y las zonas susceptibles a nuevos deslizamientos para proteger a las comunidades cercanas ante el aumento del caudal.
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