Un grave atentado perpetrado con el uso de drones cargados con material explosivo ha dejado un saldo trágico en el departamento del Huila. Fuentes militares confirmaron que un soldado perdió la vida y otro resultó herido luego de que tropas del Ejército Nacional fueran blanco de este ataque en una zona rural del municipio de Neiva.
El hecho ocurrió específicamente en la vereda Aipecito. En este lugar se encontraban desplegadas las tropas pertenecientes al Batallón de Artillería de Campaña No 9 Tenerife. De acuerdo con los reportes oficiales, los uniformados se hallaban en la zona desarrollando operaciones orientadas a garantizar la seguridad y la protección de la población civil, cumpliendo con sus funciones de vigilancia y control territorial.
Tras las investigaciones preliminares, el Ejército Nacional señaló que los responsables de esta acción terrorista son integrantes del frente Ismael Ruiz. Este grupo forma parte de las disidencias de las Farc, una estructura liderada por Iván Mordisco, quien es actualmente señalado como el delincuente más buscado en todo el territorio colombiano.
Como resultado directo de la detonación de los explosivos lanzados desde los dispositivos aéreos, dos militares resultaron afectados. Los heridos fueron evacuados de manera inmediata para recibir atención médica especializada. Lamentablemente, la gravedad de las lesiones provocó la muerte del soldado profesional Samuel Pinzón Barliza Ipuana. Por su parte, el segundo uniformado afectado permanece bajo cuidados médicos en proceso de recuperación, luego de haber sufrido diversas lesiones causadas por la proyección de esquirlas durante la explosión.
Ante la pérdida de uno de sus miembros, la institución militar emitió un comunicado oficial en el que expresó sus más sentidas condolencias y solidaridad hacia los familiares, allegados y compañeros del soldado Samuel Pinzón Barliza Ipuana, a quien calificaron como un "héroe de la patria". Asimismo, el Ejército informó que ha dispuesto la creación de un equipo multidisciplinario con el objetivo de brindar el acompañamiento profesional e institucional necesario a los seres queridos del fallecido en este difícil momento.
La institución militar ha sido tajante al calificar este evento como un acto terrorista. En su declaración oficial, el Ejército subrayó que el empleo de explosivos improvisados mediante drones contra las tropas constituye una violación flagrante de los derechos humanos y representa una infracción grave del derecho internacional humanitario, debido a la naturaleza del ataque y el riesgo generado.
Como respuesta a esta agresión, el Comando de la Novena Brigada del Ejército Nacional anunció que se intensificará la presencia militar en la región. El objetivo es desarrollar operaciones más exhaustivas para neutralizar las amenazas representadas por estos grupos al margen de la ley, buscando así velar por la tranquilidad y la protección efectiva de todas las comunidades residentes en el departamento del Huila.
Este atentado en Neiva no es un hecho aislado, sino que se suma a una preocupante serie de acciones con drones registradas durante la última semana contra la Fuerza Pública en diversas regiones de Colombia. Especialmente crítico ha sido el panorama en el departamento del Chocó, donde se han reportado al menos 11 casos de ataques similares.
En el territorio chocoano, los ataques con explosivos lanzados mediante drones se han concentrado en los municipios de Condoto, Nóvita y Río Iró, afectando a integrantes de la Fuerza Pública, incluyendo estaciones de Policía como la de Santa Rita de Iró. Estos incidentes han sido atribuidos por la gobernadora departamental, Nubia Carolina Córdoba, a la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (Eln).
La recurrencia de estos ataques con tecnología de drones evidencia un patrón de ofensiva contra las instituciones de seguridad, extendiéndose desde el Pacífico colombiano hasta el sur del país, poniendo en riesgo la vida de los uniformados y la estabilidad de las zonas rurales.






