El Poder Judicial de San Juan ha avanzado en la consolidación de su estrategia de modernización tecnológica al registrar oficialmente la marca "JusticIA" ante el Instituto Nacional de la Propiedad Industrial (INPI). Con este paso, se convierte en el primer Poder Judicial de la Argentina en lograr el patentamiento de una marca para una plataforma de este tipo, la cual agrupa un conjunto de herramientas de inteligencia artificial generativa diseñadas específicamente para el uso de jueces, funcionarios y agentes judiciales.
El registro, identificado como la Marca Mixta N° 3.930.521 y formalizado mediante el Acta N° 4.720.805 y la Disposición DI-2026-300-APNDNM#INPI, fue concedido en la Clase 45 del Nomenclador Internacional de Niza. La vigencia de esta inscripción se extiende desde septiembre de 2026 hasta el 25 de agosto de 2036. Desde el organismo se aclaró que no se trata de una patente de invención, sino del registro y protección de la denominación JusticIA y de los servicios asociados a su plataforma.
El anuncio fue realizado por el presidente de la Corte de Justicia, Daniel Olivares Yapur, durante una reunión de la Junta Federal de Cortes (JUFEJUS) celebrada en Salta. En dicha oportunidad, el titular del máximo tribunal destacó que el desarrollo sanjuanino ha sido concebido para ser compartido con otros tribunales del país. "Somos el primer Poder Judicial en tener patentado una plataforma de IA. Hemos firmado con Open IA y Antropic", afirmó Olivares Yapur, subrayando que todos los desarrollos realizados están a disposición de otros Poderes Judiciales que estén interesados en implementarlos.
La plataforma JusticIA comenzó sus operaciones en febrero de 2026, bajo el marco del Acuerdo General N° 85/2025 y respaldada por el Protocolo de Uso Aceptable establecido mediante el Acuerdo General N° 102/2024, además de cumplir con las normativas de protección de datos personales. Un aspecto fundamental de su diseño es que no funciona como un chatbot abierto, sino que opera en un entorno institucional cerrado y controlado. Para acceder a ella, los agentes del Poder Judicial de San Juan deben completar una capacitación previa, asegurando así la gobernanza de los datos, los cuales son completamente anonimizados.
En términos técnicos, JusticIA cuenta actualmente con 44 herramientas o aplicaciones de inteligencia artificial. Según explicó Mauricio Cerezo, subsecretario Administrativo de la Corte, estas aplicaciones abarcan desde asistentes para tareas cotidianas hasta desarrollos específicos para diversos fueros. Entre sus funciones se encuentran la capacidad de resumir documentos legales, transcribir audiencias, analizar expedientes, asistir en la elaboración de proyectos, detectar contradicciones en testimonios y proponer alternativas para procesos de conciliación, existiendo además herramientas para casos de herencias y accidentes de tránsito.
A pesar de la potencia de la herramienta, la Corte ha sido enfática en que la inteligencia artificial no sustituye el criterio judicial. Daniel Olivares Yapur aseguró que se trata de una herramienta auxiliar destinada a agilizar y respaldar el trabajo, preservando siempre la decisión humana y la absoluta independencia decisional del juez.
Uno de los impactos más notables se ha registrado en el fuero de ejecuciones fiscales, donde se procesan anualmente entre 80.000 y 100.000 juicios. Anteriormente, este volumen de trabajo requería más de un año de procesamiento; sin embargo, tras la integración de un módulo de IA al sistema de expediente electrónico, el tiempo se redujo a aproximadamente cinco meses, lo que representa una disminución del 60%. El sistema verifica la correspondencia de datos entre la demanda, el título ejecutivo y la carta poder, generando automáticamente proyectos de resolución que luego son supervisados y firmados por un juez.
Esta eficiencia permitió que la oficina pasara de contar con 45 personas a 23, reasignando al personal restante a fueros con mayor demanda de intervención humana. Asimismo, se observó una mejora en la precisión: mientras que el procedimiento manual presentaba una tasa de inconsistencias de entre el 20% y 25%, el sistema de IA detecta errores solo en un 1% o 2% de los casos, los cuales son corregidos por operadores humanos.
JusticIA también incluye aplicaciones con enfoque social y humano. Existe una herramienta para auditar el lenguaje en documentos legales, especialmente en materia de discapacidad, sugiriendo alternativas a expresiones obsoletas. También se implementó una herramienta de perspectiva de género para revisar que las resoluciones cumplan con los estándares de vulnerabilidad. Uno de los desarrollos más innovadores es la traducción de sentencias judiciales al lenguaje infantil, utilizando relatos y recursos gráficos similares a cuentos o dibujos animados para que los niños comprendan las decisiones judiciales, como ya ha ocurrido en un caso de adopción, siempre con el acompañamiento de juezas y funcionarios.
En el fuero Civil, las mediciones iniciales indican que los operadores que utilizan los asistentes de análisis de expedientes y elaboración de borradores han alcanzado un 50% más de productividad. Actualmente, 235 personas están habilitadas para usar la plataforma, lo que representa entre el 10% y el 15% del personal judicial, debido a la especificidad de las tareas y la necesidad de capacitación constante.
Finalmente, la Corte ha establecido reglas estrictas de seguridad informática y contratos con proveedoras que garantizan la preservación de los datos. El uso de la plataforma institucional es obligatorio para quienes trabajen con información judicial, bajo advertencia de que el uso de herramientas externas no autorizadas puede derivar en actuaciones administrativas.






