El gobierno de Rusia ha emitido una advertencia urgente dirigida a los diplomáticos y ciudadanos extranjeros que aún permanecen en Kiev, instándolos a abandonar la capital ucraniana de manera inmediata. Esta medida surge en un contexto de creciente tensión y ocurre pocas horas después de que una nueva operación de bombardeo impactara uno de los puentes más importantes de la ciudad, elevando la alerta sobre la seguridad en la zona urbana.
A través de un comunicado oficial, el Ministerio ruso de Relaciones Exteriores solicitó explícitamente a todo el personal diplomático y a los ciudadanos de otras naciones que se encuentren en Kiev que desalojen la capital. En el mismo documento, la cancillería rusa advirtió que sus fuerzas militares continuarán ejecutando lo que han denominado "ataques masivos de represalia", los cuales estarán dirigidos contra objetivos militares situados tanto en Kiev como en otras ciudades del territorio ucraniano.
La advertencia rusa fue tajante respecto a las consecuencias de ignorar este llamado. El Ministerio de Relaciones Exteriores subrayó que la responsabilidad total de cualquier consecuencia negativa que pueda derivarse de permanecer en la ciudad recaerá exclusivamente sobre aquellas personas y entidades que decidan no seguir las instrucciones de evacuación. Este tipo de advertencias no es la primera vez que ocurre, ya que Rusia realizó un llamado similar durante el mes de mayo; sin embargo, en aquella ocasión, las cancillerías de los países occidentales decidieron no retirar a su personal.
En el ámbito operativo, la capital ucraniana ha sufrido ataques significativos contra su infraestructura vial. El alcalde de la ciudad, Vitali Klitschko, informó a través de su canal de Telegram que el Puente Norte, una de las ocho estructuras clave que cruzan el río Dniéper, fue alcanzado por bombardeos rusos durante la mañana del sábado. El ataque se produjo momentos después de que las autoridades locales activaran una alerta de drones en toda la ciudad, notificando a la población sobre la presencia de amenazas aéreas.
Este incidente representa el segundo gran puente de Kiev en ser blanco de bombardeos en un periodo muy corto. Previamente, durante el jueves y el viernes, el Puente Sur fue impactado por aeronaves no tripuladas rusas. Estos ataques provocaron el cierre inmediato del paso vial al tráfico, lo que derivó en la formación de enormes embotellamientos y afectó la movilidad en el sector sur de la capital. De acuerdo con la información disponible, estos constituyen los primeros ataques de gran importancia contra pasos elevados clave en Kiev desde que comenzó la invasión rusa en el año 2022.
Ante el temor de que se repitieran estas agresiones contra la infraestructura estratégica, la alcaldía de Kiev tomó medidas preventivas el viernes, limitando el tráfico en otros dos puentes fundamentales: el puente Paton y el puente Metro. Aunque se implementaron estas restricciones preventivas, no se han reportado bombardeos efectivos en dichas estructuras. Asimismo, periodistas de la agencia AFP constataron que se aplicaron restricciones temporales en un cuarto puente, el Darnitski.
La situación se ve agravada por la realidad táctica que enfrenta la capital ucraniana. En las últimas semanas, Kiev ha sido blanco de oleadas de drones casi diarias. Entre estas amenazas se incluyen modelos a reacción, los cuales son considerablemente más difíciles de interceptar que los drones convencionales. Este escenario ocurre mientras Ucrania lidia con una escasez de sistemas de defensa antiaérea, lo que incrementa la vulnerabilidad de sus objetivos estratégicos y civiles ante los ataques masivos anunciados por el Kremlin.






