Familiares y miembros de la comunidad guatemalteca residente en Estados Unidos han iniciado una campaña de recaudación de fondos con el objetivo de trasladar a Guatemala los restos de Mario David Coronado Juárez. El ciudadano guatemalteco perdió la vida el pasado domingo 20 de septiembre en un trágico accidente de tránsito ocurrido en la ciudad de Grand Rapids, Michigan, luego de que agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) intentaran detener el vehículo que conducía.
Los hechos se desencadenaron alrededor de las 7 horas de la mañana del domingo 20 de septiembre, específicamente en las inmediaciones de Century Avenue SW y McKendrick Street, en Grand Rapids. De acuerdo con los reportes brindados por medios locales y activistas, Coronado Juárez se dirigía a su lugar de trabajo cuando se produjo el encuentro con los agentes migratorios. Los informes señalan que, tras el intento de detención por parte del ICE, el automóvil se salió de la vía, impactó contra un árbol y posteriormente se incendió, provocando la muerte inmediata del conductor.
La Policía de Grand Rapids confirmó que los agentes del ICE fueron los primeros en arribar al lugar del accidente. Sin embargo, existe una fuerte controversia respecto a las circunstancias exactas que llevaron al siniestro. Por un lado, diversos activistas han descrito el suceso como una persecución. Por otro lado, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) sostiene que no hubo tal persecución; según la versión oficial de dicha dependencia, los agentes intentaron detener el vehículo para confirmar la identidad del conductor, pero este se alejó a alta velocidad. El DHS afirmó que, priorizando la seguridad pública, los agentes suspendieron el operativo de manera inmediata.
Esta versión federal ha sido cuestionada por miembros de la comunidad latina en Michigan y por activistas, quienes insisten en que el fallecido fue perseguido por los agentes migratorios antes del choque. Asimismo, el medio Michigan Advance informó que autoridades locales describieron el incidente como un hecho ocurrido mientras el conductor huía de un intento de detención del ICE. Ante la gravedad de las acusaciones y la controversia generada, la gobernadora de Michigan, Gretchen Whitmer, ha ordenado a la Policía Estatal de Michigan realizar una revisión independiente de las actuaciones policiales, la cual se llevará a cabo en coordinación con la investigación que ya adelanta la Policía de Grand Rapids.
Mario David Coronado Juárez tenía 35 años y había residido y trabajado en Grand Rapids durante aproximadamente siete años. Era originario de Tuichilupe, Comitancillo, en el departamento de San Marcos. Coronado Juárez estaba casado y era padre de tres hijos: Isabel, de 14 años; Daisy, de 11; y Edison, de 7, quienes residen actualmente en Guatemala.
Según testimonios de sus allegados y activistas, el motivo principal de su estancia en Estados Unidos era el sustento de su familia. Gema Lowe, activista del Movimiento Cosecha GR, explicó durante una conferencia de prensa que Mario estaba plenamente enfocado en trabajar y ahorrar el dinero suficiente para construir una vivienda para su esposa e hijos en su tierra natal.
Ante la tragedia, la activista Karla Barberi, quien conocía personalmente a Coronado y ha estado acompañando a la familia y a la comunidad guatemalteca en Michigan, promovió una campaña de recaudación en la plataforma digital GoFundMe. En la publicación, Barberi hace un llamado urgente a la solidaridad, subrayando que la familia enfrenta un dolor inimaginable y requiere ayuda financiera para costear el traslado del cuerpo.
Hasta el momento, la campaña de financiación colectiva ha logrado reunir la cantidad de US$2 mil 638, quedando aún un camino considerable para alcanzar la meta establecida de US$15 mil. La comunidad se mantiene unida en el esfuerzo por lograr que Mario David Coronado Juárez pueda regresar a su hogar en San Marcos para descansar junto a los suyos.





