El Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Sernanp) de Perú ha anunciado oficialmente el descubrimiento de una nueva especie de rana marsupial, la cual se caracteriza por una coloración dorado-amarilla. El hallazgo se produjo en los bosques de los Andes peruanos, específicamente dentro de una zona delimitada como área de conservación regional, lo que pone de relieve la riqueza biológica de las zonas altas del país.
La nueva especie ha sido bautizada científicamente como ‘gastrotheca amaru’. Su localización exacta se sitúa en el Área de Conservación Regional Bosque Nublado Amaru-Huachocolpa-Chihuana. Esta zona de protección se encuentra ubicada en la provincia de Tayacaja, la cual pertenece a la región andina de Huancavelica, situada en la zona centro del territorio peruano.
De acuerdo con la información proporcionada por las autoridades ambientales, la rana fue registrada en los bosques húmedos que forman parte de la cuenca baja del río Mantaro. El ejemplar fue localizado a una altitud de 2.590 metros sobre el nivel del mar, un entorno característico de los bosques nublados que definen la geografía de esa región.
Para llegar a la conclusión de que se trataba de una especie previamente desconocida para la ciencia, el equipo de investigadores llevó a cabo un proceso de análisis exhaustivo. El estudio se basó en tres pilares fundamentales: el análisis de su morfología, la evaluación de su bioacústica y el examen de su información genética. Estos procedimientos permitieron diferenciar al ejemplar de otras especies ya catalogadas.
En términos físicos, la coloración dorado-amarilla de la 'gastrotheca amaru' es uno de sus rasgos más distintivos. No obstante, fueron la combinación de las características anatómicas de su cabeza y la forma de su hocico lo que permitió a los científicos distinguirla con precisión de otras especies pertenecientes al mismo género.
Un aspecto biológico relevante de este hallazgo es la naturaleza de la especie. Las ranas marsupiales, como la recién descubierta, se diferencian de otros anfibios por poseer una estructura especializada denominada marsupio. Esta bolsa, ubicada en la zona de la espalda, es utilizada por el animal para portar y proteger sus huevos y a sus crías durante las etapas iniciales de su desarrollo.
Además del descubrimiento de la ‘gastrotheca amaru’, la investigación científica permitió documentar, por primera vez en la región de Huancavelica, la presencia de otros dos tipos de anfibios: el ‘hyloscirtus armatus’ y el ‘rhinella leptoscelis’. Estos nuevos registros son significativos para la comunidad científica, ya que permiten ampliar el mapa de distribución conocida de estas especies y enriquecen la base de datos sobre la biodiversidad regional de los Andes centrales.
Este conjunto de hallazgos evidencia que los bosques nublados de Huancavelica albergan especies que aún no han sido identificadas ni descritas por la ciencia. En consecuencia, el descubrimiento refuerza la importancia crítica de mantener y fortalecer las medidas de conservación en estas áreas protegidas, asegurando la supervivencia de la fauna silvestre y el equilibrio de los ecosistemas de montaña.
El desarrollo de esta investigación fue el resultado de un trabajo colaborativo entre diversos especialistas e instituciones. El estudio fue liderado por Víctor J. Vargas, quien está afiliado a la Asociación Pro Fauna Silvestre Ayacucho, la Colección Científica Pro Fauna Silvestre Ayacucho y el Servicio Nacional Forestal y de Fauna Silvestre (Serfor).
Asimismo, participaron activamente en el proceso Kevin Rivera, también vinculado a la Asociación y Colección Científica Pro Fauna Silvestre Ayacucho, y Alessandro Catenazzi, investigador perteneciente a la Universidad Internacional de Florida y al Instituto Peruano de Herpetología. El esfuerzo conjunto de estas instituciones subraya la relevancia de la cooperación académica y técnica para el estudio de la herpetología en el Perú.






