Cuatro astronautas aterrizaron el jueves en la Estación Espacial Internacional (EEI) tras completar un vuelo exprés de ocho horas. Este trayecto ha establecido un nuevo récord de velocidad para Estados Unidos, superando los tiempos previos alcanzados tanto por la compañía SpaceX como por la propia NASA. La rapidez del tránsito fue posible gracias a que la ubicación de la estación espacial era favorable en el momento preciso del lanzamiento.
La misión estuvo liderada por la comandante Jessica Watkins, quien hizo historia al convertirse en la primera mujer negra en liderar una tripulación hacia la órbita. Watkins, una experimentada geóloga que hace una década trabajó con el rover Curiosity de la NASA en Marte, realiza su segundo viaje al laboratorio orbital después de haber tenido una estancia prolongada en el año 2022. Tras el despegue, la comandante expresó su gratitud por radio, calificando la experiencia como un viaje increíble.
El equipo que acompaña a Watkins está compuesto por tres astronautas que realizan su primer viaje al espacio: Luke Delaney, de la NASA y marine retirado; Joshua Kutryk, coronel de la Real Fuerza Aérea Canadiense; y Sergey Teteryatnikov, exsubmarinista de Rusia. Este grupo llega para reemplazar a cuatro astronautas que se encontraban viviendo y trabajando en el laboratorio en órbita desde el pasado mes de febrero.
El camino hacia el lanzamiento no estuvo exento de complicaciones. La misión sufrió un retraso de tres semanas debido a la necesidad de reparar una fuga detectada en el sistema de combustible de la cápsula Dragon. Además, durante la mañana del jueves, una densa nubosidad amenazó con detener la cuenta regresiva, aunque finalmente el cielo se despejó lo suficiente como para que el despegue desde la Estación de la Fuerza Espacial de Cabo Cañaveral se realizara de forma segura.
Esta misión representa el decimotercero lanzamiento de tripulación realizado por SpaceX para la NASA, sin contar el vuelo de prueba llevado a cabo en 2020. Los integrantes han adoptado con orgullo la denominación de “Crew-13” (Tripulación 13), una elección que rinde homenaje a la misión Apolo 13 de 1970. Aquella misión lunar, a pesar de los graves problemas técnicos que enfrentó, terminó con el regreso seguro de sus astronautas a la Tierra.
El número 13 estuvo presente en diversos detalles durante la jornada del jueves. La tripulación se trasladó a la plataforma de lanzamiento en vehículos Tesla negros que portaban matrículas con la leyenda “Lucky 13” (13 de la suerte). Asimismo, los astronautas llevaron consigo a “Lucky”, un pequeño dragón dorado tejido a ganchillo que tenía un trébol de cuatro hojas alrededor del cuello. Watkins comentó desde la órbita que, aunque pensaron que no estaría de más llevar un poco de suerte, era evidente que no la necesitaban, describiéndose a sí misma y a sus compañeros como cuatro de los seres humanos más afortunados del planeta.
En el ámbito personal, Joshua Kutryk se prepara para una noticia significativa, ya que se convertirá en el cuarto hombre en ser padre mientras se encuentra orbitando la Tierra. Su esposa, Heather, tiene previsto dar a luz a su tercer hijo a finales de noviembre. La Agencia Espacial Canadiense ha manifestado que brindará todo el apoyo necesario a la familia. Por su parte, Dana Weigel, directiva de la NASA, señaló que la agencia hará lo posible para mantener la comunicación constante entre Kutryk y su familia durante este proceso.
Este tipo de situaciones no son desconocidas para la NASA. En 2004, la agencia facilitó una conexión por radio entre el astronauta Mike Fincke y la sala de partos donde nacía su hija. En 2009, Randy Bresnik, comandante de la misión Artemis III, también mantuvo comunicación con el hospital donde se encontraba su esposa. Un caso distinto fue el del astronauta austriaco Franz Viehbock, quien en 1991 se dirigía a la estación soviética Mir; su hija nació pocas horas después de su partida, pero él no recibió la noticia hasta el día siguiente.
Mientras la tripulación Crew-13 comienza su estancia de seis meses, SpaceX mantiene una racha de actividad intensa. Apenas tres horas después del despegue de los astronautas, la empresa lanzó un cohete Falcon desde California para poner en órbita más de 100 minisatélites. Adicionalmente, se programó otro lanzamiento de un Falcon desde Florida para transportar un satélite clasificado destinado a la Oficina Nacional de Reconocimiento. Estos eventos coinciden con la semana en que la nave Starship alcanzó la órbita por primera vez.





