Nacional Monte de Piedad, la institución de empeño más importante de México, ha informado oficialmente que sus sucursales retomarán sus actividades habituales a partir del próximo miércoles 7 de octubre. Esta decisión llega tras haber alcanzado un acuerdo definitivo con su sindicato, poniendo así término a la huelga que había estallado el pasado 1 de octubre de 2025.
La resolución de este conflicto laboral se formalizó mediante la firma de un dictamen integral ante la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS). A través de un comunicado oficial, la institución subrayó que las mesas de negociación, coordinadas por la STPS, fueron fundamentales para lograr una solución equilibrada que satisface los intereses de ambas partes involucradas en el proceso, dando por concluida legalmente la huelga.
El impacto de este paro laboral fue significativo para la operatividad de la entidad. Durante el periodo de huelga, cerca de 300 sucursales en todo el territorio mexicano permanecieron cerradas, lo que no solo afectó la prestación de servicios a los clientes, sino que también impactó la situación laboral de aproximadamente 2,300 trabajadores en todo el país.
Las causas que detonaron la huelga se remontan a una serie de desavenencias respecto a un convenio previamente firmado en marzo de 2024. El sindicato promovió la medida de presión tras acusar a la empresa de incumplir los términos de dicho acuerdo y de intentar modificar las condiciones laborales ya establecidas, lo que generó la tensión que culminó en el cierre de las oficinas.
El núcleo de la disputa se centró en la interpretación del convenio de marzo de 2024, un documento que había sido el resultado de cuatro años de negociaciones y que contaba con el respaldo de más del 80 % de la plantilla de empleados. Este acuerdo contemplaba puntos críticos para la estabilidad de los trabajadores, destacando principalmente un aumento salarial del 18 %.
Además del incremento salarial, el convenio original incluía la reinstalación de aquellos trabajadores que hubieran sido despedidos de manera injustificada, así como el pago total de los salarios caídos, tanto para los despedidos como para quienes hubieran participado en huelgas previas, entre otros beneficios laborales adicionales.
Desde la perspectiva del sindicato, se denunciaron violaciones al contrato colectivo de trabajo, así como la imposición de condiciones laborales desfavorables para el personal. Para los representantes sindicales, el incumplimiento de la empresa representaba una vulneración de los derechos ya pactados y avalados por la gran mayoría de los empleados.
Por otro lado, la administración de Nacional Monte de Piedad sostuvo una postura distinta durante el conflicto. La empresa argumentó que la dirigencia sindical había sido la responsable de retrasar compromisos que ya habían sido acatados por la institución, sugiriendo que las demoras en la implementación de ciertos puntos no eran imputables a la empresa sino a la gestión sindical.
Con el fin de mitigar los inconvenientes causados a su clientela durante el periodo de cierre, la casa de empeño ha implementado una serie de medidas compensatorias. La institución informó que, una vez reanudadas las operaciones el 7 de octubre, otorgará a sus clientes un periodo de 45 días naturales sin cobro de intereses.
Asimismo, se aplicarán descuentos sobre los intereses que se hayan generado durante el tiempo en que las sucursales estuvieron cerradas debido a la huelga. Estas medidas buscan resarcir el daño causado a los usuarios que no pudieron acceder a sus bienes o realizar los pagos correspondientes durante el conflicto laboral.
Finalmente, Nacional Monte de Piedad ha adelantado que este paquete de compensaciones no es el último. La empresa señaló que en los próximos días se anunciarán beneficios adicionales destinados a sus clientes, reafirmando su compromiso de restablecer la normalidad en el servicio y mantener la confianza de los usuarios en todo México.






