El concejal de Bogotá, Julián Uscátegui, ha generado una fuerte controversia tras dirigir un mensaje directo y contundente al presidente de la República, Abelardo de la Espriella, en el cual solicita la intervención inmediata del Gobierno Nacional para retomar el control de la seguridad en la capital colombiana. A través de un video publicado en sus redes sociales, el cabildante manifestó su descontento con la situación actual de orden público y propuso medidas drásticas para combatir la criminalidad en la ciudad.
En su intervención, Uscátegui utilizó una expresión que rápidamente captó la atención de la opinión pública y que ha sido el centro del debate. El concejal afirmó taxativamente: “Presidente De la Espriella, en Bogotá también queremos ver a los criminales embolsados. Ponga usted la fuerza, ponga usted la tropa, que nosotros ponemos las bolsas si es necesario”. Con estas palabras, el funcionario sugirió una disposición total para apoyar cualquier despliegue operativo que implique el uso de la fuerza contra los delincuentes.
El eje central del reclamo de Uscátegui es que la seguridad de Bogotá no debe recaer únicamente en las autoridades locales, sino que debe ser asumida plenamente por el Gobierno Nacional. En este sentido, el concejal lanzó duras críticas contra la administración distrital, cuestionando la capacidad y la voluntad de las autoridades actuales para enfrentar la delincuencia. El cabildante fue enfático al señalar que ni el alcalde ni su secretario de Seguridad, a quien calificó como “impresentable”, han tenido la determinación necesaria para enfrentar a los grupos criminales como se debería hacer.
Para solventar la crisis de seguridad, Uscátegui planteó una estrategia basada en el incremento de la presencia militar y el fortalecimiento de las capacidades policiales. Según el concejal, la medida necesaria para recuperar la tranquilidad de los ciudadanos es la militarización de Bogotá, instando al despliegue de todas las capacidades de la Fuerza Pública en la totalidad del territorio urbano.
El concejal detalló que es urgente que las autoridades actúen con rigor contra quienes cometen delitos graves, mencionando específicamente los homicidios, los robos y las extorsiones. Según el relato de Uscátegui, los habitantes de la ciudad se encuentran vulnerables ante hechos delictivos que ocurren de manera cotidiana y sin temor a las consecuencias, señalando que los criminales actúan “como Pedro por su casa” y llevan a cabo sus actividades delictivas a plena luz del día.
Uno de los puntos más polémicos de su declaración se refiere al uso de la fuerza letal por parte de los uniformados durante los operativos. Uscátegui defendió la posibilidad de que los integrantes de la Fuerza Pública neutralicen a los delincuentes en circunstancias específicas. Al respecto, afirmó que las autoridades deben capturar a los criminales o, en su defecto, “que los den de baja, que los neutralicen si se resisten a la persecución del Estado”.
Esta propuesta implica un cambio significativo en la operatividad de la seguridad en la capital, trasladando gran parte de la responsabilidad y la ejecución de las acciones de control desde las competencias distritales hacia el Gobierno Nacional. El concejal cerró su mensaje apelando al sentimiento de inseguridad que perciben los ciudadanos, asegurando que los bogotanos no pueden continuar viviendo con miedo, viendo afectada su tranquilidad y su seguridad personal.
Este llamado ocurre en un momento clave del Gobierno Nacional, justo después de que el presidente Abelardo de la Espriella realizara su primera alocución presidencial. En dicho discurso, el mandatario brindó una actualización oficial sobre el número de personas fallecidas y afectadas en el país, además de anunciar las medidas que implementará en los próximos días una vez superada la primera etapa de su plan de gobierno. La solicitud de Uscátegui se suma así a la presión ciudadana y política para que la seguridad se convierta en la prioridad absoluta de la administración nacional en Bogotá.





