Un hombre, identificado por las iniciales G.N.M., fue imputado formalmente por el homicidio de Alejandro Fabio Vallejos, un trabajador petrolero de 56 años que perdió la vida en circunstancias violentas dentro de su propio domicilio, ubicado en el centro de la ciudad de Neuquén. Los hechos, que conmocionaron a la comunidad, fueron expuestos este miércoles 30 de septiembre durante una audiencia celebrada en la Ciudad Judicial, donde se revelaron los detalles de un plan meticuloso para reducir a la víctima y concretar un robo.
La fiscal a cargo del caso, Guadalupe Inaudi, sostuvo ante el juez de Garantías que el acusado utilizó una estrategia cruel para anular la voluntad de Vallejos. Según la acusación fiscal, G.N.M. suministró al trabajador una dosis elevada de diazepam, una sustancia perteneciente al grupo de las benzodiacepinas, la cual fue combinada con alcohol y cocaína. Esta mezcla química tuvo como objetivo reducir la capacidad de reacción de la víctima para facilitar el robo de sus pertenencias y dinero.
Una vez que Vallejos se encontraba bajo los efectos de estas sustancias, el imputado procedió a agredirlo físicamente. De acuerdo con los informes periciales, el hombre fue golpeado severamente en el rostro, resultando en lesiones visibles en un ojo, una ceja, una mejilla y el maxilar. Como consecuencia de este ataque y la intoxicación previa, se produjo la muerte del petrolero. La causa del fallecimiento fue establecida preliminarmente como una falla de bomba cardíaca, acompañada de un edema pulmonar secundario y congestión cardiopulmonar.
La investigación permitió reconstruir la cronología del crimen, el cual ocurrió entre la noche del 31 de agosto y las primeras horas del 1 de septiembre. El relato fiscal indica que alrededor de las 21:00 horas, G.N.M. llegó al departamento de la víctima, situado en las inmediaciones de Diagonal 25 de Mayo al 300, en pleno microcentro neuquino. Vallejos, quien aparentemente conocía al imputado, lo esperaba en la vereda, momento en el cual ambos ingresaron juntos a la vivienda.
El móvil del crimen fue el robo. Además de la violencia física, el imputado realizó maniobras financieras para vaciar las cuentas de la víctima. Mientras permanecía en el domicilio, G.N.M. efectuó dos transferencias bancarias desde la cuenta de Vallejos hacia una billetera virtual: una por la suma de $3.700.000 y otra por $152.000. La cuenta receptora estaba a nombre de un familiar del acusado residente en Laguna Paiva, provincia de Santa Fe, aunque el control total de la misma era ejercido por el imputado.
El botín no se limitó al dinero electrónico. El acusado se apoderó de una serie de objetos personales de valor, entre los que se detallaron un teléfono celular, una cadena de oro, tres relojes, diversos perfumes y dos pares de zapatillas. Asimismo, robó una mochila laboral, la billetera con el Documento Nacional de Identidad (DNI) y tarjetas bancarias, y la llave magnética necesaria para acceder al edificio.
La resolución del caso fue posible gracias al análisis exhaustivo de las cámaras de seguridad y los domos de vigilancia de la zona. Las imágenes permitieron determinar que, alrededor de las 00:30 del 1 de septiembre, el sospechoso abandonó el departamento cargando dos mochilas, una de ellas en la mano, la cual no poseía al momento de ingresar. El seguimiento visual llevó a los investigadores hasta una vivienda en la calle Río Negro, donde, tras un allanamiento, se hallaron una mochila y una lapicera con la inscripción de la empresa petrolera donde trabajaba Vallejos.
Tras el crimen, G.N.M. intentó huir de la jurisdicción. Se determinó que viajó desde la terminal de Cipolletti con destino a Laguna Paiva, Santa Fe. Mediante la colaboración de la Policía de Santa Fe, el Ministerio Público Fiscal logró localizarlo en una vivienda de dicha localidad. Posteriormente, una comisión de la Policía de Neuquén se trasladó hasta allí para proceder a su detención y traslado inmediato a la capital provincial.
En la audiencia de formulación de cargos, la fiscal Inaudi solicitó seis meses de prisión preventiva, argumentando riesgos claros de fuga y el posible entorpecimiento de la investigación. No obstante, el juez de Garantías Raúl Aufranc avaló la imputación por "homicidio en ocasión de robo" en carácter de autor, pero fijó la prisión preventiva en cuatro meses, plazo que coincide con el tiempo establecido para completar la instrucción de la causa.
Alejandro Fabio Vallejos, oriundo de San Rafael, Mendoza, vivía solo en Neuquén desde hacía aproximadamente tres años y se desempeñaba en el sector petrolero. Los abogados querellantes que representan a su familia se adhirieron a la acusación fiscal, mientras la justicia continúa profundizando la reconstrucción de los hechos y el análisis de la evidencia reunida.






