El campeonato ha encontrado un nuevo dueño en la cima de la tabla de posiciones. En un encuentro marcado por la intensidad y la tensión táctica de principio a fin, el Club Olimpia logró imponerse por la mínima diferencia ante Libertad, visitando su terreno, conocido como “La Huerta”. El resultado final de 1-0 no solo representa tres puntos vitales para el Decano, sino que lo posiciona ahora como el puntero del certamen, mirando a todos sus perseguidores desde la parte más alta de la clasificación.
El desarrollo del partido comenzó con una paridad notable entre ambos conjuntos. Durante los primeros instantes, los equipos se midieron con cautela, manteniendo un equilibrio donde ninguno lograba imponerse con claridad. Fue un arranque definido por el intercambio de golpes y la lucha constante en el medio campo, donde el juego se mantenía en un ritmo "palo y palo", sin que ninguna de las dos escuadras pudiera encontrar la llave necesaria para abrir la defensa rival.
Sin embargo, la dinámica del encuentro cambió drásticamente pasados los 25 minutos de juego. En una disputa aérea por el balón, se produjo un choque entre Álvaro Campuzano y Richard Ortiz. En esa acción, el capitán de Libertad cometió una infracción al extender excesivamente el brazo, impactando directamente contra el capitán de Olimpia. El árbitro del encuentro, Juan Gabriel Benítez, no tuvo dudas al interpretar la jugada y procedió a mostrar la tarjeta roja directa al volante gumarelo, dejando a Libertad con un hombre menos en el campo de juego.
Aprovechando la vulnerabilidad numérica del rival y el impacto anímico de la expulsión, Olimpia no tardó en capitalizar la situación. Poco después de la media hora de juego, se gestó la jugada que definiría el marcador. Richard Ortiz fue el arquitecto del gol al filtrar un gran pase para Franco Alfonso. El receptor ganó la posición por el sector derecho, controló el esférico con precisión, levantó la cabeza para analizar el arco y disparó un potente remate de derecha que se coló junto al palo derecho del portero Morínigo, sentenciando el 1-0 a favor del Decano.
Con la ventaja en el marcador y la superioridad numérica, el equipo blanco y negro tomó el control total de las acciones. A pesar del dominio, el partido mantuvo su voltaje y Libertad no tiró la toalla. Olimpia estuvo cerca de ampliar la diferencia en una jugada donde Gabriel Ávalos intentó definir de taco, aunque en el intento erró el contacto con la pelota. En otra oportunidad, Lentinelly conectó un cabezazo que fue neutralizado por Freyre, cerrando así el primer tiempo con la diferencia mínima para el visitante.
Al iniciar la segunda mitad, los directores técnicos de ambos conjuntos realizaron movimientos en sus piezas para intentar modificar el rumbo del juego. Libertad, a pesar de jugar con diez hombres, buscó la igualdad con insistencia. Una de las chances más claras del equipo local llegó a través de un cabezazo de Aguilar, que pasó muy cerca de concretarse. Por su parte, Olimpia continuó presionando para liquidar el encuentro, con remates de Romeo Benítez y Rubén Lezcano, este último siendo detenido por una intervención oportuna del guardameta Morínigo.
El equipo gumarelo también generó peligro mediante la individualidad de Hugo Fernández, quien lanzó un potente zurdazo desde larga distancia que complicó la situación del portero Lentinelly. El partido entró en una fase de alta tensión hacia el final, donde se desató una "mini batalla" entre los jugadores, situación que el colegiado tuvo que solucionar otorgando tres tarjetas amarillas a Richard Ortiz, Fernando Cardozo e Iván Franco.
Tras una de estas amonestaciones, se produjo un tiro libre que derivó en un cabezazo de Iván Franco, aunque el balón terminó elevándose por encima del travesaño. En los instantes finales, Morínigo volvió a lucirse con una parada increíble ante un nuevo intento de Lezcano. Aunque ambos equipos buscaron el resultado hasta el último suspiro, el marcador se mantuvo inalterable. Con este triunfo, Olimpia se consolida como el nuevo líder del Clausura.






