La gobernadora del departamento del Chocó, Nubia Carolina Córdoba, se ha convertido recientemente en el centro de atención de los usuarios en diversas plataformas digitales. Lo que inició como una jornada habitual de gestión administrativa y visibilización de obras públicas, terminó transformándose en un momento de tendencia gracias a un gesto espontáneo que reveló una faceta más íntima y humana de la mandataria local.
En las últimas semanas, la gobernadora ha centrado gran parte de sus esfuerzos y su agenda oficial en atender las consecuencias de la tragedia ocurrida el pasado 10 de agosto, fecha en la que un terremoto afectó severamente al departamento. Con el objetivo de que la situación del Chocó y sus víctimas no caigan en el olvido, Córdoba ha implementado una estrategia de comunicación activa, movilizándose por diversas zonas afectadas, supervisando proyectos de reconstrucción y coordinando la entrega de ayudas y conocimientos técnicos necesarios para levantar las áreas más golpeadas por el sismo.
Como parte de esta labor de visibilización, la funcionaria utiliza frecuentemente sus redes sociales para publicar videos oficiales, declaraciones políticas y llamados a la solidaridad nacional. Sin embargo, fue durante la grabación de un contenido enfocado específicamente en los proyectos de infraestructura vial del departamento donde ocurrió el hecho que capturó la mirada de los internautas.
Mientras la mandataria se desplazaba en una patineta eléctrica, realizando un recorrido para mostrar los avances en las vías de la región, identificó entre la multitud a su pareja sentimental, Jhovanny Arias, quien caminaba por el sector en ese preciso momento. La reacción de la gobernadora fue inmediata y natural; al reconocerlo, decidió interrumpir la grabación oficial que estaba llevando a cabo su equipo de comunicaciones.
“Ah, espere, espere, mi novio”, expresó Nubia Carolina Córdoba con evidente emoción, deteniendo su marcha para acercarse a Arias y saludarlo con un beso. El equipo encargado de la gestión de redes sociales de la Gobernación decidió mantener la cámara encendida, registrando el encuentro sentimental en tiempo real, lo que permitió que la escena conservara toda su espontaneidad.
Posteriormente, la mandataria decidió compartir este fragmento en su cuenta de TikTok, plataforma donde suele alternar la publicación de sus gestiones gubernamentales con algunos aspectos de su vida personal. Al publicar el video, Córdoba acompañó las imágenes con un texto reflexivo y cercano, en el cual admitió que se trató de una "distracción del trabajo", aunque justificó la pausa argumentando que era un momento necesario. En su pie de foto, cuestionó a sus seguidores: “Pero seamos sinceros… ¿quién más se detendría a saludar a su pareja? No me dejen sola en esto”, añadiendo emojis que reforzaban el tono jocoso y afectuoso de la publicación.
La reacción de los ciudadanos en las redes sociales no se hizo esperar. Los internautas destacaron la naturalidad de la gobernadora, valorando el hecho de conocer un lado más personal de quien lidera el departamento. Este episodio ha permitido que la imagen de la funcionaria se perciba como más accesible, contrastando con la rigurosidad de sus pronunciamientos políticos y sus gestiones en medio de la crisis departamental.
Por otro lado, el encuentro también puso el foco sobre Jhovanny Arias, la pareja de la gobernadora. Arias es politólogo y ha tenido una participación activa en diversos asuntos políticos dentro del Chocó. Su nombre ya era conocido en el ámbito público de la región, especialmente debido a su intervención en discusiones relacionadas con la administración departamental. Específicamente, Arias había saltado a la luz pública al responder a los cuestionamientos que el alcalde de Istmina dirigió contra la gestión de la gobernadora, momento en el cual manifestó su firme respaldo a los dirigentes locales y a la administración de Córdoba.
Este suceso demuestra cómo la gestión de la imagen pública de los mandatarios actuales está migrando hacia una comunicación más híbrida, donde la labor oficial y la vida privada convergen en el espacio digital, generando una conexión distinta con la ciudadanía.





