El Ministro de Defensa, Ernesto Justiniano, manifestó su profundo pesar y rechazo ante las recientes amenazas y el ultimátum emitido por el sector evista durante el pasado fin de semana. Las declaraciones de la autoridad gubernamental surgen como respuesta directa a las determinaciones tomadas por este grupo político en la región del Chapare, donde se han planteado escenarios de movilización y presión contra la administración actual.
En una intervención realizada este lunes 28 de septiembre de 2026, Justiniano fue enfático al señalar que el Estado no tolerará acciones que pongan en riesgo la integridad física de la población. El titular de la cartera de Defensa advirtió que cualquier manifestación que "atente contra la vida" de los ciudadanos, especialmente aquellas que involucren el bloqueo de vías y el daño a la infraestructura, será respondida con rigor. Según el ministro, el uso de la fuerza será la herramienta aplicada siempre que esté prevista y amparada por la ley vigente.
El núcleo del conflicto actual se originó durante un ampliado realizado por el evismo en el Chapare el pasado fin de semana. En dicho encuentro, los representantes de esta corriente política definieron una hoja de ruta que incluye un plazo perentorio al Gobierno nacional. El grupo ha exigido que, hasta el próximo 3 de octubre, se proceda a la abrogación del Decreto Supremo 5716. Como medida de presión, advirtieron que, de no cumplirse esta demanda, iniciarán diversas movilizaciones en el país.
Ante este panorama, el ministro Justiniano cuestionó la intención de generar un nuevo escenario de conflicto desde la región del Chapare. El funcionario recordó a la opinión pública y a los dirigentes movilizados que en el territorio nacional se encuentra actualmente vigente un estado de excepción. Bajo este marco legal, el ministro subrayó que cualquier forma de protesta debe ceñirse estrictamente al ámbito de la manifestación pacífica, rechazando cualquier intento de desestabilización mediante métodos violentos.
Uno de los puntos más destacados de la intervención de Justiniano fue la defensa de los derechos de la ciudadanía común frente a las medidas de presión. El ministro sostuvo que las acciones de bloqueo de carreteras no representan un perjuicio real para el Gobierno, sino que impactan negativamente en la vida cotidiana de la población. En sus palabras, la gente desea trabajar y prosperar, manifestando un rechazo generalizado hacia los conflictos, los bloqueos y las movilizaciones que paralizan la actividad económica y el tránsito.
Más allá de la respuesta a las movilizaciones, el Ministro de Defensa dirigió críticas directas hacia el expresidente Evo Morales. Justiniano expresó su decepción respecto a la postura del exmandatario, señalando que, dada su condición de expresidente, lo más coherente hubiera sido que Morales solicitara cumplir con la normativa legal vigente. En este sentido, la autoridad manifestó que lo esperado era que el líder del evismo se presentara ante la justicia para resolver sus situaciones legales pendientes.
La tensión política se mantiene elevada mientras se acerca la fecha límite del 3 de octubre. El Gobierno, a través del Ministerio de Defensa, ha dejado claro que el respeto a la ley y a la vida de los ciudadanos es la prioridad absoluta, mientras que el sector evista mantiene su exigencia sobre el Decreto Supremo 5716. La advertencia sobre el uso de la fuerza legal sugiere que el Estado se encuentra en estado de alerta para prevenir que las movilizaciones anunciadas escalen hacia actos de violencia o daños a la infraestructura pública.






