Hernán Darío "Bolillo" Gómez, director técnico de la selección de El Salvador, compareció este domingo en rueda de prensa para analizar el panorama previo al enfrentamiento contra Guatemala en el marco de la Liga de Naciones de la Concacaf. El estratega colombiano utilizó el espacio para enviar un mensaje de cautela y respeto hacia el equipo rival, asegurando que La Selecta no llega con exceso de confianza al duelo que se disputará este lunes en el estadio Manuel Felipe Carrera, conocido como El Trébol.
Durante su intervención, el técnico fue enfático al reconocer el nivel actual de la selección guatemalteca, a la que denominó como la "Bicolor". Según Gómez, los enfrentamientos entre ambas selecciones se han caracterizado históricamente por ser encuentros cerrados y complicados. "Siempre ha sido un partido bien apretado. Han sido partidos muy difíciles para nosotros. Siempre hemos tenido un gran respeto por Guatemala por su capacidad, por sus técnicos y sus jugadores", afirmó el entrenador, subrayando que la preparación del equipo salvadoreño se basa en el reconocimiento del valor del adversario.
Uno de los puntos más destacados de la conferencia fue la respuesta de Bolillo a quienes sugieren que el equipo ha recuperado su jerarquía tras obtener la victoria en el partido anterior frente a Martinica. Con el estilo directo que lo caracteriza, el colombiano desmitificó la idea de que un solo resultado positivo sea suficiente para establecer un estatus de superioridad en la región. Para Gómez, la verdadera jerarquía se construye a través de la consistencia y la regularidad en los resultados a largo plazo.
Al respecto, el técnico señaló que el equipo todavía se encuentra en una etapa de búsqueda de esa identidad y peso competitivo. "Estamos buscando la jerarquía y la jerarquía no te la da un partido. Para tener jerarquía de 10 partidos hay que ganar ocho", explicó, dejando claro que el triunfo ante Martinica es un paso, pero no el destino final en la construcción del prestigio del equipo.
En cuanto a los factores externos, específicamente las condiciones climáticas que suelen afectar los encuentros en El Trébol, el entrenador fue tajante al descartar que el clima represente una desventaja o un obstáculo insuperable para sus dirigidos. Ante las interrogantes sobre la posible lluvia o el estado del terreno de juego, Bolillo respondió que tales elementos afectan a ambos conjuntos por igual. "No importa. La cancha va a ser para los dos igual. Hay que superar calor, lluvia, pantano, todo", sentenció, minimizando cualquier preocupación ambiental que pudiera distraer al grupo.
Sin embargo, la incertidumbre persiste en el ámbito médico y la conformación de la alineación titular. Bolillo Gómez confirmó que tres piezas importantes del plantel, Henry Romero, Mauricio Cerritos y Harold Osorio, presentan problemas físicos actualmente. Aunque indicó que los jugadores se encuentran en proceso de recuperación, admitió que su participación para el encuentro del lunes aún no ha sido definida. "Están en recuperación, todavía no están definidos para mañana. Esperemos que se mejoren que hoy hay tiempo", comentó el técnico, dejando abierta la posibilidad de cambios tácticos según la evolución de los lesionados.
Finalmente, el entrenador abordó la situación psicológica del equipo y la presión mediática que sigue rodeando a la selección salvadoreña, incluso después de haber ganado su último compromiso. Gómez reconoció que existe una crisis de credibilidad que afecta tanto a El Salvador como a Guatemala. Para combatir este entorno, el técnico enfatizó la importancia de centrarse en el trabajo interno y evitar que las críticas externas permeen el ánimo de los futbolistas. "No podemos vivir de lo que se habla sino de lo que trabajamos. Lo mismo que está viviendo Guatemala hoy lo estamos viviendo nosotros también; aunque hayamos ganado, no hay credibilidad", confesó.
Para cerrar su intervención, Bolillo subrayó que la estrategia inmediata será proteger la mentalidad del plantel. "Tenemos que aislarnos un poquito de eso y aislar a los muchachos", concluyó, preparando el terreno para lo que se anticipa como uno de los duelos más intensos de la actual fecha FIFA en la zona de Concacaf.






